¿Cómo podemos frenar el envejecimiento de la piel?

Muchas veces pensamos en la piel como una funda que protege nuestro cuerpo de las agresiones externas. Sin embargo, es mucho más que esto. La piel es un órgano (de hecho, el más grande del cuerpo) que está en constante evolución a lo largo de la vida.

Para entender esta evolución es necesario conocer su estructura:

  • La epidermis es la capa más superficial compuesta por una lámina muy fina. Está formada por una capa hidrolipídica (mezcla de agua y grasa) que le permite transpirar. A su vez actúa a modo de barrera, impidiendo la entrada de toxinas y evitando la deshidratación del interior.
  • La dermis es la capa intermedia y es hasta 30 veces más gruesa que la epidermis. Su misión es dar soporte a la piel, es su esqueleto. Los principales protagonistas de su estructura, aquellos que le aportan flexibilidad, son el colágeno y la elastina que se encuentran en feliz armonía con el ácido hialurónico. Este puede absorber hasta 1.000 veces su peso en agua y de esta forma “rellenar” los espacios ofreciendo un aspecto turgente.
  • La hipodermis es la capa más interna y sirve como amortiguación. Es el mullidito colchón donde reposa la piel.

 

¿Por qué cambia la piel con el paso de los años?

Hay principalmente dos causas:

  • Las que dependen de nuestro propio cuerpo: Al envejecer, inevitablemente, la capacidad de la piel para retener agua y sintetizar colágeno y elastina disminuye. Con la menopausia esto se agudiza debido a la disminución de la concentración de hormonas. Las buenas (o malas) noticias son que la genética juega un papel relevante en este respecto, así que conviene echar un vistazo a la piel de nuestras madres y abuelas. Es muy probable que nos reconozcamos en ellas dentro de unos años.
  • Las que dependen del exterior: Los tres malos-malísimos de la película son el sol (la radiación ultravioleta puede causar hasta el 80% de las arrugas), el tabaco (que multiplica las arrugas hasta en un 50%) y la mala alimentación (hay vitaminas especialmente relevantes como la vitamina A, que contribuye a mantener un buen aspecto general y la vitamina C, necesaria para la síntesis de colágeno).

 

¿Cuáles son los principales cambios en cada etapa?

+30

Uno piensa que va a ser joven para siempre, y una mañana, ¡zas!, descubre algo nuevo (y no muy agradable) en el espejo. Al llegar a los treinta la piel adelgaza y las primeras arrugas aparecen tímidamente en el párpado superior y en los pliegues mesolabiales. La fotoprotección es crucial durante esta etapa.

+40

A partir de los cuarenta, la edad empieza a “escribirse” sobre la frente ya que en esta zona se comienzan a marcar nuevas arrugas. El esqueleto de la piel del que hablábamos (la dermis), formado por colágeno y elastina, funciona como una goma que se va dando de sí y perdiendo flexibilidad. Poco a poco van entrando en escena las temidas patas de gallo y la mandíbula se desdibuja ligeramente. Va siendo hora de empezar a tomar cartas en el asunto y los antioxidantes, tanto vía tópica como oral, pueden ser nuestros mejores aliados.

34-piel-joven-cita-2+ 50

“Se nos rompió el amor de tanto usarlo”, dice la canción. A los cincuenta, lo que se nos rompe de tanto usarlo son las fibras de colágeno y elastina, que se degeneran en parte sin encontrar recambio. Por si fuera poco, la menopausia y el descenso hormonal no ayudan. Como consecuencia de la falta de flexibilidad y resistencia, las arrugas se acentúan, especialmente en el contorno de la boca, y la redistribución de la grasa hace que las mejillas pierdan su turgencia. Además, se empiezan a apreciar cambios en el cuello.

+60

A partir de los sesenta el principal cambio fisiológico es la disminución en la producción de lípidos y esto lleva de la mano la aparición de sequedad y flacidez. La sequedad, a su vez, hace la piel más frágil y vulnerable a las agresiones externas. En esta etapa la piel se torna más sensible a la aparición de manchas solares, no solo en la cara sino también en las manos.

 

3 claves para una piel joven

A pesar de este cruel repaso por las etapas que atravesará nuestra piel, ¡no nos pongamos catastróficos! Yo no sé si la arruga es tan bella como decía Adolfo Domínguez, pero realmente es un signo de haber vivido y en ella está parte de nuestra historia.

Es cierto que no podemos luchar contra las agujas del reloj pero, conociendo los principales cambios en cada etapa, sí podemos anticiparnos a sus movimientos con tres medidas fundamentales:

  • Usar fotoprotector, no sólo en verano sino durante todo el año, ya que los rayos ultravioleta están al acecho los 365 días.
  • Evitar enemigos confesos como son el tabaco o el alcohol, que perjudican directamente el estado de la piel.
  • Aumentar el consumo de alimentos ricos en antioxidantes como la vitamina A, la vitamina E o la vitamina C, que frenan la rotura de las fibras elásticas de la piel y promueven la síntesis de otras nuevas. ¿Un truco para reconocerlos? Elige aquellas frutas, verduras y hortalizas con color rojo, naranja y amarillo (tomate, zanahoria, pimiento, melocotón, cereza…). Si por distintos motivos no consumimos suficientes alimentos de este grupo a través de la alimentación, es interesante el consumo de suplementos para alcanzar los aportes adecuados.

¿Y tú? ¿Te animas a seguir estas tres reglas de oro?

Marián García

Productos que te cuidan

EXPERT-HIALURONICO

 

Expert Hialurónico

La fórmula de Expert Hialurónico contiene colágeno marino y ácido hialurónico, que junto con la Vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para asegurar la función normal de la piel y contribuye a proteger las células contra el estrés oxidativo.

Deja tu comentario