Aprende a vencer tus creencias limitantes

Cada uno de nosotros tiene en su software personal y particular una serie de creencias. Y en realidad, estas influyen mucho más de lo que imaginamos en cómo actuamos, cómo pensamos, qué decidimos y cómo nos relacionamos. Las creencias que rigen nuestra vida pueden sumarnos o restarnos energía.

Quizás te preguntes qué son exactamente las creencias y qué determina que yo tenga unas y tú otras. Pues bien, las creencias pueden venir determinadas por cuestiones sociales, familiares, culturales, puede que se hayan forjado en nuestra infancia o que surjan por una experiencia pasada en concreto. Hay creencias positivas que te reafirman, te empoderan y como consecuencia te llenan de energía, esa energía que te hace tirar para adelante con ilusión y determinación.

Sin embargo, hay otras tantas creencias que nos restan fuerza y, en muchos casos, autoestima, seguridad y confianza. Estas son las llamadas creencias limitantes. Como su nombre indica, te limitan e imposibilitan que vivas y puedas mostrar tu mejor versión, te impiden en ocasiones enfrentarte a nuevos retos y a veces cuestionan tu capacidad para conseguir nuevos objetivos. Déjame que te diga que mientras te las creas o les dejes espacio para que “trabajen”, te quedarás siempre estancado en el mismo punto. Vivir cargado de creencias limitantes hará que vivas bajo la sombra de la insatisfacción permanente.69---creencias-limitantes-cita1

No importa en qué punto de tu viaje personal te encuentres porque esas voces siempre andan por ahí, merodeando y esperando a pillarte en un momento bajo para que te empieces a cuestionar un sinfín de cosas. Yo ya me conozco muy bien a las mías y cuando empiezan a aparecer las escucho, analizo por qué vuelven y me pongo a trabajar. En muchos casos detrás de esas creencias hay muchos miedos enmascarados, así que nuestro trabajo es detectar también esos miedos.

Vivir lleno de creencias limitantes y de miedos nos desgasta a nivel mental y emocional, se lleva gran parte de nuestra energía y como consecuencia nos desinflamos. Trabajar para reducir estos patrones de pensamiento te devolverá esa energía y esa actitud que hará que empieces a caminar de otra forma.

Debes saber identificar que hay un pensamiento por ahí que se ha establecido pero que no es cierto, solamente quiere hacerte creer que es verdad. Muchas veces el problema reside en el hecho de que no nos dedicamos tiempo a dialogar internamente, a observar esos pensamientos que tenemos en nuestra cabeza, a preguntarnos qué efectos e impacto tiene en mi vida vivir bajo esas ideas que se han instalado ahí.

 

Creencias limitantes a evitar

Quiero compartir contigo 4 creencias limitantes que pueden interponerse en tu camino. Estas son solamente un ejemplo pero hay muchas más. Las he escogido porque son algunas de las más comunes y porque quiero que veas a qué me refiero exactamente cuando hablo de creencias limitantes ¿Las identificas en tu vida?

1. “No tengo tiempo para dedicarme a mi mismo, hay otras prioridades”

Este sería un ejemplo de creencia limitante de posibilidad. “No es posible tener tiempo para mí mismo porque no me lo permito, porque sería egoísta por mi parte, porque antes están otras personas o situaciones, porque no está bien visto”.

 

2. “Ya lo he intentado un montón de veces y al final nunca lo consigo. No tiene sentido volver a intentarlo”

Este tipo de creencia de capacidad suele darse a menudo en personas que quieren cambiar su alimentación, quieren perder peso, se proponen hacer deporte o dejar de fumar.

3. “Si no me sale bien , pensarán que soy un fracasado”

Esta creencia nos limita a enfrentarnos a nuevos retos, ideas u objetivos que se nos pasan por la cabeza. Ese miedo al qué pensarán nos bloquea y nos hace cuestionarnos nuestras capacidades. Puede aparecer cuando queremos empezar un nuevo proyecto, nuevos estudios, un nuevo trabajo… Detrás de este tipo de creencia hay mucha influencia social y cultural.

4. “Soy un desastre, soy incapaz de organizarme”

Aquí tenemos un nuevo ejemplo de creencia limitante de capacidad, aquellas en las que ponemos en duda nuestras propias competencias para realizar algo. Algunas de ellas pueden venir porque quizás de pequeño alguien nos dijo que no teníamos aptitud para hacer tal o cual cosa.

69-creencias-limitantes-2-b-600

Hay una frase de Henry Ford que es perfecta para el tema que nos ocupa “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”. Y es que, al final, todo depende de lo que tú creas que puedes hacer y a dónde puedas llegar.

¡Reconocer nuestras creencias limitantes es el primer paso para vencerlas, llenarnos de energía y asumir nuevos propósitos!

Como ya he hecho en alguna ocasión, voy a ponerte algo de deberes. Te propongo lo siguiente: identifica una creencia limitante que tengas bastante arraigada (puedes inspirarte en los ejemplos que acabo de darte), apúntala y pregúntate en qué te condiciona u obstaculiza tener ese pensamiento, en qué te afecta emocionalmente, qué te impide hacer y por qué crees que tienes ese pensamiento. A continuación, piensa en cómo te sentirías si no tuvieses esa creencia. ¿Qué obtendrías? ¿Cómo afectaría eso en tu día a día? ¿Cómo te sentirías? ¿Cómo actuarías? ¿Tomarías otras decisiones? Analiza, reflexiona y actúa.

Laura Miranda

Productos que te cuidan

energy-multivit-adulto-28-200

Energy Multivit adulto

Complejo multivitamínico (12 vitaminas + 9 minerales) que te proporciona un aporte óptimo de vitaminas y minerales esenciales para el organismo y te ayuda a mantener la forma y el tono.

Deja tu comentario