5 claves para evitar el estreñimiento en verano

¿Todo listo para las vacaciones? Seguro que ya tienes la maleta preparada y el bañador a punto. Pero, ¿te preocupa no poder disfrutar de los fantásticos momentos que depara el verano a causa del estreñimiento? ¡Que no cunda el pánico! Hoy voy a darte unos trucos súper fáciles para que este problema no te amargue tus merecidísimos días de descanso.

¿Por qué sufro estreñimiento durante las vacaciones?

Seguramente te has hecho esta pregunta muchísimas veces, sobre todo cuando te tumbas en la playa y observas como tu vientre está hinchado y duro. La respuesta es sencilla: el organismo está acostumbrado a una rutina diaria (trabajo, niños, deporte…) en la que seguimos unos hábitos alimentarios concretos y ahora, de repente, alteramos ese ritmo habitual (nos levantamos más tarde, comemos fuera de casa y no dormimos en nuestra cama).

Igual que nosotros necesitamos un período de adaptación cuando se producen cambios en nuestra vida cotidiana, ¡nuestro intestino también! Es lógico que el organismo necesite acostumbrarse al trajín vacacional y es por eso que, durante esta fase adaptativa se produzca un cambio en la regularidad deposicional.


73-estrenimiento-cita-3¿Qué es el estreñimiento?

Antes de seguir, me gustaría explicar qué es el estreñimiento, ya que en muchas ocasiones se tiene una creencia errónea. El estreñimiento consiste en un retardo o una dificultad para evacuar las heces. La frecuencia de esta evacuación no es igual para todas las personas (puede variar de tres veces al día a tres veces por semana). ¡No hay que compararse! Cada uno tiene su ritmo y no debes agobiarte si la vecina “va” más veces que tú.

Para poder afirmar que sufres estreñimiento las deposiciones deben ser poco frecuentes (es decir, menos de tres por semana), duras, secas y difíciles de evacuar. Así que, recuerda que no es necesario ir al baño cada día.

Claves para evitar el estreñimiento

Los siguientes consejos pueden ayudarte. ¡Apúntatelos y factúralos en tu equipaje estas vacaciones!

 

1.Incluye fibra en tu dieta

Seguir una alimentación equilibrada con un aporte adecuado de fibra durante las vacaciones resulta casi imposible, así que no es de extrañar que el estreñimiento llame a nuestra puerta.

La clave para que este no te amargue es apostar por alimentos como cereales integrales (los refinados no sirven, ya que la mayor parte de la fibra se ha eliminado en su procesado), legumbres, frutas, verduras y frutos secos.

Empezar el día con un buen desayuno (un yogur bífidus con cereales integrales acompañado de fruta fresca) puede ayudarte a combatir el estreñimiento. Los yogures contienen bacterias vivas (Lactobacillus y Bifidobacterium) que mejorarán los movimientos del intestino y la fibra que aportas con los cereales favorecerá tu tránsito. Si, además, tomas ciruelas como fruta fresca, ejercerás un efecto laxante a la vez que proteges la mucosa intestinal.

 

73-estrenimiento-2-3002. Hidrata tu intestino

Otro aspecto que no debes descuidar es la hidratación. Para que resulte efectivo el consumo de fibra es necesario ingerir de 1,5 a 2 litros de agua al día. Y, para conseguirlo, todos los líquidos cuentan. Podemos tomar infusiones, cremas frías, zumos naturales y frutas de elevado contenido en agua como la sandía o el melón.

Ten en cuenta de que, a pesar de que en verano ingerimos más líquido, las pérdidas que se generan por el calor y la sudoración también son mucho más elevadas, lo cual afecta directamente al aparato digestivo. Mantener hidratado nuestro organismo es la clave para prevenir el estreñimiento.

 

3. No olvides el ejercicio físico

Tomar el sol en la playa, hacer el aperitivo en la terracita del bar y acudir a fiestas nocturnas con los amigos está muy bien para relajarse pero la inactividad y el sedentarismo son otras de las causas que provocan la aparición del estreñimiento.

No hace falta volverse loco y correr 15 kilómetros diarios. Basta con realizar actividades sencillas como jugar a las palas, caminar por la playa o nadar en la piscina. Son suficientes para favorecer los movimientos del intestino y fortalecer los músculos de la pared abdominal que intervienen en la expulsión de las heces.

Realizar ejercicio físico con tu pareja, amigos o niños es también otra manera divertida de desconectar y relajarte.

 

4. Escucha a tu organismo

Sentarte en el baño después de cada comida para ver si viene la inspiración divina y te aparecen las ganas de evacuar es un grave error.

¡No tengas prisa por eliminar aquello que has comido! Hay que ser paciente y dar tiempo a que el cuerpo aproveche todos los nutrientes y deseche aquello que no necesita.

Aprende a escuchar a tu organismo, él te avisará de la necesidad de acudir al baño. Y cuando lo haga, hay que respetarlo. No debes dejar de ir de vientre porque no es el momento adecuado o porque te da apuro ir a un baño público.

Existen distintos estudios que demuestran que dejar de evacuar cuando se tiene la necesidad puede condenarte a sufrir estreñimiento crónico. Así que, toma nota para la próxima vez que té de corte ir al baño de la oficina.

 

5. Recurre a los remedios caseros

Recuperar los consejos que nos daban nuestras sabias abuelas es una opción muy buena para aquellos momentos en que el estreñimiento empieza a incomodarnos, los retortijones aprietan y el dolor abdominal aparece. Tomar un café solo, un zumo de naranja natural o un vaso de agua tibia en ayunas son algunos trucos que puede ayudarte.

 

Espero que incorpores estas sencillas pautas a tu estilo de vida porque verás que con pequeñas cositas se pueden conseguir grandes logros.

¡Disfruta del verano!

Laura Rojas

Productos que te cuidan

forte-lixifor-200

Forté Lixifor

Asociación exclusiva de activos vegetales, Forté Lixifor es una solución de origen natural. Este complemento alimenticio a base de sen y cáscara ayuda a recuperar naturalmente el confort. Los otros ingredientes naturales, tales como el anís estrellado y el rábano negro refuerzan la sinergia de activos de la fórmula.

Deja tu comentario