Superalimentos: mito o verdad – Marián García

Los superalimentos están de moda. Han invadido las revistas, Instagram y las cartas de los restaurantes más solicitados. Un brunch sin superalimentos no es un brunch. Pero, ¿cuánto sabemos de ellos? A la vista de su éxito, lo mínimo es dedicarles un post para conocerlos un poquito mejor.

¿Qué es un superalimento?

Llamamos así a los alimentos a los que, debido a alguno de sus componentes, se les atribuyen propiedades extraordinarias. Por ejemplo, se denomina superalimento a las bayas de acai por dos razones:

  1. Tiene propiedades antioxidantes. ¿Es cierto que las bayas de acai tengan propiedades antioxidantes? Sí, contienen polifenoles. Su pigmento violáceo característico, similar al de las uvas, se debe a los polifenoles y estos ayudan a luchar contra los radicales libres. La cuestión es que estos compuestos antioxidantes no son exclusivos de las bayas de acai y también podemos encontrarlos en las uvas, en las moras, en las grosellas… y casualmente de forma más barata y sencilla.
  2. El acai es también conocido como “la viagra amazónica”. Se dice, se comenta que ayuda a mejorar la respuesta sexualpuesto que ayuda a mejorar la circulación de la sangre. ¿Es esto cierto? Aquí ya nos metemos en harina de otro costal. No hay ninguna evidencia de que las bayas de acai aumenten la potencia sexual y quien las tome con este objetivo, se verá decepcionado.

Conclusión. ¿Es bueno tomar bayas de acai? La respuesta, sin duda, es sí. Es bueno tomarlas, al igual que es bueno incluir las uvas, las moras o las grosellas en nuestra alimentación. Nadie tiene nada en contra de las bayas, pero sabiendo siempre para qué son útiles y para qué no.

Tres súperalimentos de los que habrás oído hablar

Té matcha

Es una especie de harina de té muy rica en antioxidantes. Es lógico: si el té tiene antioxidantes, una harina concentrada de té también los tendrá. Hasta aquí, todo perfecto e incluso recomendable.

Sin embargo, tras ver fotos de bizcochos y más bizcochos recubiertos con té matcha he llegado a la conclusión de que en realidad el té matcha funciona como una pequeña lavadora de consciencia.

No importa la cantidad de frosting que lleve nuestro cupcake (o el azúcar que lleve nuestra magdalena, que viene a ser lo mismo). Si la rociamos con estos polvitos mágicos, hay quien piensa que puede zampárselas de dos en dos pensando que incluso va a adelgazar. Yo lo llamo el cupcake redentor.

Semillas de chía

Es curioso porque, aunque nos parezca algo muy novedoso, lo cierto es que los mayas y los aztecas ya desayunaban chía. ¿Sus puntos fuertes? Contiene incluso más fibra que la avena, una de “las grandes” de la fibra. ¿Sus puntos débiles? También aporta más grasa y calorías. Aunque es importante saber que gran parte de su grasa es fuente de omega 3 y por tanto cardiosaludable.

Además de sus propiedades químicas tiene una propiedad física muy especial: al añadirse sobre líquidos, como la leche, la chía absorbe hasta 10 veces su peso en agua formando un gel con capacidad saciante. Podría ser buena opción, por tanto, para aquellos a los que a media mañana les empiezan a rugir las tripas.

Kale

En 2016 estuvo en boca de todos, pero en realidad más para hablar de él que para comerlo, porque encontrarlo era casi misión imposible. Ahora ya se encuentra con mayor facilidad en los supermercados. ¿Qué podemos decir del kale? No deja de ser una berza mirada con más cariño. ¿Tiene mucho hierro? Sí. ¿Tiene muchas proteínas? Sí.

El problema es que nadie cuenta la letra pequeña: ni ese hierro ni esa proteína vegetal tienen la misma calidad que el hierro y la proteína de los animales. Tienen menos biodisponibilidad, se absorben peor y por tanto no pueden compararse nutricionalmente con la carne. Ni metafóricamente.

En resumen, comer kale está muy bien al igual que está muy bien comer berza. Poco más que añadir, miligramo de vitamina arriba, miligramo de vitamina abajo.

Lo que importa es el conjunto

Como hemos visto, las bayas de acai, las semillas de chía, el kale, el té matcha y en general todos los superalimentos, guardan algo en común: tienen muchas propiedades beneficiosas, pero no exclusivas. No perdamos de vista que lo importante, SIEMPRE, es el conjunto de alimentos de nuestra dieta más allá de tomar anecdóticamente un superalimento u otro.

Y vosotros, ¿qué superalimentos conocéis?

Marián García

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