CÓMO COMBATIR LA PIEL DE NARANJA

Pocas palabras se me ocurren más antipáticas que celulitis. Es leer o escuchar dicha palabra y recorrernos un escalofrío por la espalda. Especialmente si somos mujeres, ya que, para nuestra mala suerte, tenemos más papeletas en la tómbola de la piel de naranja. Tener la piel más “fina y delicada” tiene sus desventajas.

Una vez asumido que existe cierto componente genético sobre el que no podemos actuar, toca ponernos manos a la obra ¿Qué es lo más importante cuando queremos vencer a nuestro enemigo? Conocerlo. Conocerlo desde dentro para poder atacar sus puntos débiles. Para ello vamos a analizar los tres pasos en los que se forma la celulitis.

Formación de la celulitis en 3 pasos

Paso 1: Problemas de circulación

En las personas con problemas de circulación, los capilares sanguíneos se dilatan y se vuelven más permeables. La consecuencia es que el líquido que contienen puede salir al exterior produciéndose un edema y una inflamación en la zona.

Paso 2: Exceso de grasa

Cuando por distintos motivos (entre ellos una mala alimentación rica en grasas trans y azúcares) se produce una acumulación de grasa en el organismo, los adipocitos, que son las células que almacenan la grasa; aumentan de tamaño. Este aumento hace que se compriman los capilares sanguíneos y se produzca una especie de “atasco” que entorpece el drenaje linfático. La zona se complica.

Paso 3: Formación de tejido conectivo

Como consecuencia del “desaguisado” anterior, proliferan distintas fibras en forma de malla o red para englobar los lípidos, capilares y linfa en forma de nódulos. Estos nuevos tejidos deforman la dermis y, en ocasiones, se aprecia en la epidermis apareciendo la temida piel de naranja.

¿Cómo podemos prevenir la piel de naranja?

Aunque lo primero que pensamos siempre es en utilizar una crema anticelulítica, lo cierto es que es complicado conseguir que se absorban sus componentes a través de la piel. La piel está diseñada para protegernos y evitar que se absorban “sustancias extrañas”. Los principios activos, aun siendo eficaces, pueden no llegar a su destino como esperábamos.

La buena noticia es que tenemos una vía más directa. ¡La vía oral! Una buena alimentación es clave para prevenir la celulitis.

¿Cuáles son los alimentos recomendables?

Los polifenoles, especialmente los flavonoides, son unos compuestos que se encuentran en algunos alimentos y que pueden fortalecer los capilares sanguíneos. Si la pared de los vasos es más fuerte, no se produce la extravasación ni el edema del paso 1.

¿Dónde encontramos los flavonoides? Especialmente en frutas y bayas como los arándanos, las moras, las frambuesas, las fresas, las ciruelas, las granadas o las uvas negras. Suena apetecible y nada aburrido para incluir en la dieta, ¿verdad? También pueden encontrarse en bebidas como el té verde.

Los antioxidantes como la vitamina A, la vitamina E o la vitamina C frenan la rotura de las fibras elásticas de la piel y promueven la síntesis de otras nuevas. La vitamina C es indispensable para la formación de colágeno.

¿Dónde encontramos estas vitaminas antioxidantes? Principalmente en frutas, verduras y hortalizas con color rojo, naranja y amarillo. El tomate, la zanahoria, la calabaza, el pimiento, el melocotón, la cereza… ¡Tampoco suena complicado introducir estos alimentos en nuestra alimentación!

 

¿Cuáles son los alimentos desaconsejados?

El consumo de alimentos ricos en azúcares y en grasas trans favorece el depósito de grasa en el organismo. Y como veíamos en el paso número 2, con la acumulación de grasa aumenta el tamaño del adipocito.

¿Cuáles son los alimentos ricos en azúcares y en grasas trans? Algunos son muy evidentes como, por ejemplo, la bollería industrial. Otros, como los zumos industriales, no tanto. Incluso los zumos “caseros” contienen azúcares libres y siempre es preferible consumir la fruta de una pieza. Es importante vigilar en el etiquetado el contenido de azúcares simples, de grasas trans y de aceite vegetales como el de palma. Recordemos que, según la OMS, el consumo diario de azúcares debería estar idealmente entorno a los 25 gramos o inferior.

Conclusión

La batalla contra la celulitis ha comenzado y con la alimentación tienes, al menos, dos opciones para enviar a la zona de ataque:

  1. Consumir alimentos que aumenten la grasa en el destino y, por tanto, promuevan la piel de naranja.
  2. Consumir antioxidantes y flavonoides que mejoren las condiciones de los vasos sanguíneos y de la piel.

Yo lo tengo claro, ¿y tú? ¿Te animas a intentarlo?

Estos son los primeros pasos hacia un cambio global en la alimentación, que nos ayudará a estar mejor por dentro y por fuera. Además, no olvidemos que debemos acompañar todas estas medidas con ejercicio físico. Ahora que llega la primavera no tenemos excusa para salir a pasear. ¡Ánimo!

Marián García

Deja tu comentario