LAS ALGAS: TESOROS NUTRICIONALES

Os propongo una adivinanza. Pueden ser de todos los colores: blancas, marrones, rojas, verdes, amarillas o incluso negras.

Sus beneficios son inmensos, pero nuestra cultura occidental todavía no ha acabado de descubrirlas. Aunque, curiosamente, se dan en abundancia en nuestras costas.

Son delicadas, filamentosas, frágiles, transparentes, salinas, minerales… ¿Aún no sabéis de qué hablo? ¿Y si os digo que son las verduras del mar; auténticas joyas marinas?

¡Algas!… Esos tesoros rebosantes de nutrientes que tengo el placer de presentaros en esta cita que tenemos con la belleza. Porque siempre os digo que la belleza externa tiene todo que ver con lo que ingerimos. ¡Somos lo que comemos, lo que respiramos y lo que pensamos.

Veamos un breve catálogo de las algas más importantes para tu vida y que puedes adquirir fácilmente en herbolarios y tiendas especializadas (cada vez más, también, en grandes superficies).

La Roja, la dama de hierro

El Alga Dulse (con S) llamada de hierro porque su contenido en este mineral supera al de todas las demás.

La podemos encontrar entre las rocas y se recolecta a mano con marea baja. La puedes añadir a ensaladas, sopas u otros platos. Era conocida ya entre los antiguos celtas porque ayudaba a los marineros a evitar el escorbuto por su alto contenido en vitamina C. Además, tiene magnesio y sabor levemente mineral…¡Una pasada! Es pues, un alga remineralizante gracias a su contenido en hierro (prevención de la anemia) y yodo (útil para mantener la salud de la glándula tiroides). ¡Tomarla te da buen color de piel!

La nori. Que mona ella, ¡con ese nombre parece la vecina de al lado!

¡Es la compañera ideal para el sushi! De sabor mineral y orgánico. Me fascina cortada en tiras y ligeramente tostada en la sartén con un poco de sal marina. Además si estás en un programa de pérdida de peso, te ayudará a reducir grasa y a bajar los niveles de colesterol. Fantástica.

Una de mis favoritas: la wakame

Los japoneses también la veneran y aún más los coreanos, en cuyo país se sirve al natural con un poco de aceite de sésamo. También se suele añadir a la sopa de miso o a caldos.

La Undaria Pinnatifida, su nombre en latín, es inmunoestimulante y depurativa. Su riqueza en vitaminas del grupo B es beneficiosa para calmar los estados nerviosos agitados. Además, posee un alto contenido acuoso por lo que notarás la piel más hidratada y contribuye a reponer las sales minerales perdidas durante el día o el ejercicio físico.

Kombu; una bestia parda

Hombre, ¡muy guapa no es! Pero sus grandes proporciones de nutrientes, minerales y vitaminas (yodo y hierro) la convierten en una de las más valiosas. Yo la añado al agua de cocer legumbres, pues las hace más digestivas y las mineraliza haciendo del plato un tesoro nutricional.

Asimismo, gracias a su contenido en ácido algínico, que no es digerible por el organismo humano, actúa al igual que la fibra. Depura los intestinos, promueve la flora intestinal y agrupa las toxinas que se encuentran en sus paredes eliminándolas de forma natural.

De hecho, son numerosas las tradiciones que recomiendan este alga para tratar la colitis.

¡Benvenuta all’Italia! El Espagueti de mar

Esta curiosa alga alargada y fina es de sabor intenso, sabroso y parecido a la sepia. Es verdad que no aconsejo empezar por ella si te estas iniciando en el mundo-alga, pues te puede producir rechazo su sabor. Se puede servir tanto cruda como cocida e incluso podemos probar a rebozarla y freírla en ghee (mantequilla clarificada) o aceite de coco y comerla con un chorrito de zumo de limón. Es una gran fuente de calcio y de hierro.

Por su contenido en calcio, es casi obligatoria para las mujeres al prevenir la osteopenia y osteoporosis y es perfecta para personas intolerantes a la lactosa. Además, el potasio combate la hipertensión. La proporción entre el sodio y el potasio presente en el espagueti de mar es también la más recomendable.

Agar agar; la reina delos postres

Un alga casi extraterrestre de color blanquecino o transparente es la reina de los postres. Es un auténtico milagro terapeútico para el aparato digestivo. Previene el estreñimiento y mejora el tránsito intestinal y las hemorroides.

Es perfecta para hacer gelatinas naturales hirviéndola durante 8 minutos. Para gelatina de consistencia dura poner 1 cucharada sopera por ½ litro de líquido. Para conseguir una consistencia de flan basta con 1 cucharada por litro. Una vez templado, se deja enfriar en la nevera.

Hijiki; el alga de los ojos

El alga hijiki es la que contiene los niveles más altos de provitamina A, también conocida como beta-caroteno. Es un potente antioxidante que protege la vista de enfermedades degenerativas y ayuda a la piel a resistir mejor las agresiones medioambientales, en especial las radiaciones ultravioleta. Con lo que es idónea si vives en climas muy soleados.

Para cocinarla hay que dejarla en remojo durante 15 minutos y escurrirla. Cocerla durante otros 15 minutos y añadir a ensaladas o platos de verduras. Es mejor usar cantidades pequeñas de este alga, pues puede tener concentraciones de metales pesados.

Arame; parece árabe pero es japo

Este alga marrón tiene un sabor suave, dulce y delicado, por lo que es ideal para los no iniciados. Procede de las costas meridionales de Japón y tradicionalmente la recolectan las mujeres de debajo de las rocas.

Es el alga más femenina pues está indicada en casos de infertilidad, vaginitis y dolores menstruales. Tiene un efecto depurativo sobre la zona genital y renal.

Se puede saltear en mantequilla, ya rehidratada, junto cualquier tubérculo cortado en dados y un toque de cayena. Es rica en calcio y en potasio.

Animaos a usarlas al principio en ensaladas, cremas, sopas, arroces, siempre como complemento. Cuando os vayáis acostumbrando a su sabor, las podéis ir tomando como plato principal.

 

Rebeca J. Cirujano

 

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