MENOPAUSIA, VERANO Y NUTRICIÓN

Menopausia y verano puede llegar a ser una combinación explosiva y difícil de sobrellevar. Los sofocos, la sudoración nocturna y el insomnio, alteran la calidad de vida e interrumpen el descanso de muchas mujeres durante esta etapa. A pesar de que estos síntomas se manifiestan en cualquier época del año, en verano pueden agravarse y hacer que no se disfrute tanto como se quisiera de las fantásticas vacaciones. 

ALGUNOS CONSEJOS

  1. Ropa fresca y transpirable. El algodón 100% es la mejor opción para hacer frente al calor. Pero la seda y el lino también son tejidos muy frescos y agradables para el verano.
  2. Una ducha refrescante antes de dormir. Dilata los vasos sanguíneos, facilita la circulación de la sangre e induce a un cierto estado de relajación. Por lo que, tendremos un sueño más profundo y reparador.
  3. El abanico, siempre en el bolso. Sin lugar a duda, este utensilio tan tradicional, es un gran aliado que nos ayudará a darnos aire en los momentos más críticos.

LA ALIMENTACIÓN EN LA MENOPAUSIA

Ahora más que nunca, hay que esforzarse en seguir una alimentación sana y equilibrada y realizar ejercicio físico de forma regular. Así, ayudaremos a paliar los sofocos y demás síntomas incómodos de la menopausia.

Además, resulta imprescindible si queremos controlar el incremento de peso -originado por la disminución en la producción de estrógenos y progesterona- y reducir el acúmulo de grasa de la zona abdominal.

Para conseguirlo, presta atención a las siguientes recomendaciones:

  • Evita el café y el alcohol, las bebidas calientes, los alimentos picantes y las especias, ya que son desencadenantes de la sudoración y los sofocos.
  • Consume, al menos, 3 piezas de fruta u hortalizas y 2 raciones de verdura o ensalada al día. Con ello conseguirás la dosis de vitaminas, minerales y antioxidantes que necesitas.
  • Apuesta por los alimentos integrales para asegurar la ingesta de fibra, aportar saciedad y prevenir el aumento de peso.

Toma legumbres varias veces a la semana, como mínimo dos veces. Son alimentos muy nutritivos y proteicos con sustancias fitoquímicas que nos ayudan a proteger la salud.

  • Aumenta la ingesta de calcio para evitar la osteoporosis y favorecer el mantenimiento de la masa ósea. No es necesario que recurras siempre a los lácteos para obtener todo el calcio que necesitas. Los frutos secos y las semillas (las pipas de calabaza o el sésamo), los cereales integrales, las verduras de hoja verde (espinacas, acelga, kale…) y los pescados azules que consumimos con espinas (como las sardinas o los boquerones) son también muy buenas fuentes de calcio.
  • Asegura la absorción del calcio. Para que el calcio se deposite por completo en los huesos, es necesario tomar alimentos ricos en vitamina D (el pescado azul, los huevos y el arroz integral son una buena fuente), o bien optar por tomar el sol. En los meses de abril a julio solo necesitarías 10min, pero en octubre 30min y en enero 130min.
  • Muévete más. Practicar ejercicio físico contribuye a prevenir el aumento de peso, además de disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, osteoarticulares y mejorar el estado de ánimo. Así que resérvate entre 45 y 60 minutos diarios y practica la actividad física que más te guste.
  • Deja de lado los alimentos insanos como: las bebidas con gas, el azúcar, los procesados (bollería, pizzas industriales, harina de trigo muy refinada, preparados industriales con mucho sodio y aceites vegetales, como las grasas hidrogenadas o trans). ¡Y come alimentos SIN ETIQUETAS!

EL MENÚ

¡Nos vemos en septiembre!

Feliz verano.

Laura Rojas

Deja tu comentario