CABELLO Y NUTRICIÓN

Seguro que estaréis de acuerdo conmigo. Cuando tienes una melena bonita, sedosa y brillante te sientes muchísimo más guapa. ¡O guapo! Porque ellos también se preocupan por su pelo.

Conocidos y usados ya por todos nosotros son: las mascarillas, los acondicionadores, los sérum… Alternativas fantásticas para lucir pelazo. Pero para tener un cabello sano, no basta solo con cuidar el aspecto externo.

Si queremos asegurar que nuestro pelo viva una larga y saludable vida, lo primero es conocer a nuestros enemigos para poder combatirlos. Y lo segundo, es buscar grandes aliados que nos ayuden a conseguirlo.

EL ESTRÉS: principal enemigo

El ritmo de vida que llevamos y el estrés continuo al que estamos sometidos, se convierte en una de las causas principales por las que el cabello pierde vitalidad, y se vuelve más frágil, seco y sin brillo.

El estrés comprime los vasos sanguíneos y produce mayor cantidad de sebo, por lo que los nutrientes -vitaminas y minerales- no pueden llegar el bulbo capilar (lugar por donde se alimenta el cabello). El cuero cabelludo se encuentra asfixiado. Tan fuerte es este ahogo, que el pelo empieza a romperse o directamente se cae.

¡Pero la cosa no queda aquí! El estrés aumenta los niveles de cortisol (hormona que se libera como respuesta a las situaciones de emergencia). Incrementa el apetito por alimentos ricos en carbohidratos, azúcares y grasas. Desafortunadamente, el consumo de este tipo de alimentos disminuye la ingesta de frutas y verduras, legumbres o pescado, importantísimos para evitar la debilidad y la caída del cabello.

Por supuesto, también existen otros motivos (hormonales, metabólicos, sol del verano, planchas y tintes…) que influyen en el estado de nuestro pelo. Pero para mí, el estrés, es sin duda uno de los principales enemigos del cabello. Aprender a gestionarlo será la clave para cuidarlo.

LA ALIMENTACIÓN: nuestra gran aliada

Para presumir de melena fuerte y bonita, nuestra mejor aliada es una alimentación sana y equilibrada que asegure que no hay carencias, sobre todo de:

  • Alimentos ricos en proteínas que nos permitan formar una buena estructura capilar.
    Aunque las principales fuentes sean de origen animal (lácteos, huevos, pecado, carne…), debemos disminuir su consumo y potenciar las proteínas vegetales. Así que es un buen momento para empezar a consumir otras alternativas, como las bebidas vegetales, el tofu o el seitán.
  • Grasas vegetales para mantener nutrido e hidratado el cabello.
    Empezar a tomar aguacate en las tostadas del desayuno, añadir frutos secos y semillas a las ensaladas y utilizar siempre aceite de oliva, es una buena manera de potenciarlas.
  • Hierro que favorece la microcirculación y facilita la llegada de los nutrientes al interior el bulbo capilar.
    Los cereales integrales, legumbres y verduras de hoja verde son fuentes muy ricas.
  • Vitaminas del grupo B, como la biotina y el pantenol.
    Estimulan el crecimiento del cabello, aumentado su densidad y potenciando su brillo. La levadura de cerveza es el alimento más destacado. Solo basta con que añadas dos cucharaditas en el yogur para beneficiarte de este maravilloso alimento.

Como veis son alimentos muy sencillos de incorporar o potenciar (si ya los consumís) pero con resultados súper eficaces. Para ponéroslo un poquito más fácil os dejo el siguiente ejemplo de menú.

Laura Rojas

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