CÓMO COMBATIR LAS OJERAS

Dicen que los ojos son el espejo del alma. Precisamente por este motivo, las ojeras nos traen de cabeza a todos los que, como yo, convivimos con ellas por distintos motivos. Nada como lucir unas buenas ojeras para que todo el mundo nos pregunte si nos encontramos bien y nos ofrezca sus más sentidas recomendaciones para descansar. Sin embargo, no todas las ojeras son iguales. En este post trataremos sus causas y, por supuesto, qué podemos hacer para poner remedio al look “oso panda”.

¿Por qué en el párpado?

Es la pregunta del millón. ¿Por qué precisamente se producen estos problemas en el párpado, siendo los ojos la parte más expresiva del rostro y allí hacia donde se dirigen las miradas? La respuesta es sencilla. Los párpados tienen un espesor hasta cinco veces más delgado que la piel del rostro. Por tanto son más frágiles y delicados ante posibles problemas en la piel.

Diferencia entre bolsas y ojeras

Comenzaremos con aclarar la diferencia entre bolsas y ojeras, ya que su tratamiento también es distinto.

  • Las bolsas se producen por una pérdida en el tono muscular del párpado inferior que puede estar sumado también a la pérdida de grasa en la zona. Esta laxitud provoca el típico descolgamiento que ofrece un aspecto cansado y quizá más avejentado de lo que correspondería. Las bolsas también pueden producirse por retención de líquidos siendo más frecuente por las mañanas.
  • Las ojeras se producen por distintos motivos:

1. Vasos sanguíneos visibles: debido a la morfología del párpado y a la fina capa de piel que lo forma, es posible que los vasos sanguíneos se hagan visibles a través de la piel. Hay factores que contribuyen a echar leña al fuego, como la clásica falta de hierro o el sueño, que produce una dilatación de los vasos sanguíneos. Este tipo de ojeras tienen un color oscuro-violáceo.

2. Pigmentación: En este caso el color de la ojera es más bien marrón y se produce por una pigmentación en el párpado, principalmente por exceso de exposición solar sin una fotoprotección adecuada.

Además de todos estos factores, lamento comunicar que la genética juega un papel importante en la aparición de las ojeras.

Los remedios de la abuela: ¿son eficaces?

Hay un sinfín de remedios caseros para prevenir las bolsas y las ojeras: desde las bolsitas de té a las mascarillas de pepino pasando por pomadas antihemorroidales. ¡Sí! ¡He dicho pomadas antihemorroidales! Para aquellas personas que vean la panacea en este tipo de pomadas, es importante comentar que uno de sus compuestos (el anestésico benzocaína) es un principio activo fotosensibilizante. ¿Esto qué quiere decir? Quiere decir que si exponemos al sol la zona tratada con benzocaína, puede irritarse la piel y hacer un pan como unas tortas. Es decir, queremos disimular las ojeras pero podemos acabar con una reacción importante (y además en una zona próxima al ojo).

Los remedios de la abuela como mascarillas de pepino o bolsitas de té pueden producir sensación de frescor o confort, pero sus compuestos no se absorben a través de la piel y sus efectos no van a ser milagrosos.

¿Qué podemos hacer para prevenir las ojeras?

Estos son algunos remedios que sí han demostrado ser eficaces:

  • Hielo: El hielo, no aplicado directamente sino siempre envuelto en un paño para evitar quemaduras, tiene un efecto descongestivo y puede mejorar el aspecto de las bolsas.
  • Dormir bocarriba: Al dormir bocarriba se mejora la circulación sanguínea en la zona ocular, así que puede ser interesante para aquellas personas que presentan ojeras por una mala circulación. Y por supuesto, ¡hay que dormir las horas necesarias, aunque nos cueste!
  • Fotoprotectores: son imprescindibles para evitar las ojeras por pigmentación (además de otros potenciales daños, y más graves, de la radiación ultravioleta tal y como comentamos el pasado verano). 

Recordemos que la piel del párpado es extremadamente sensible así que debemos utilizar fotoprotectores hipoalergénicos especialmente diseñados para la zona. Hay algunos formatos en roll-on especialmente cómodos.

  • Cremas hidratantes: son también imprescindibles para evitar que la sequedad en la piel, que puede ser una de las causas de su deterioro y posterior aparición de laxitud y debilidad. Hay que recordar principios activos de las cremas se absorben con gran dificultad, siendo en todo caso más interesantes aquellos contornos de ojos que contienen cafeína (descongestivo) y vitamina C (que favorece la formación de colágeno y ayuda a aportar luminosidad).
  • Alimentación: Ya hemos hablado en alguna ocasión de la importancia de la alimentación frente al envejecimiento. Una alimentación rica en frutas y verduras que nos aporten antioxidantes como las vitaminas A, C y E es imprescindible para el buen mantenimiento de la piel. Aunque siempre se ha hablado de lo importante de consumir carnes rojas para conseguir el hierro, recordemos que la OMS recomienda limitar su consumo.

En su lugar, podemos conseguir el hierro a partir de otros alimentos como las aves o el pescado. Los vegetarianos también pueden conseguir las ingestas recomendadas de hierro a través de las legumbres, alimentos integrales, verduras de hoja verde o incluso el tofu. Recordemos que es interesante combinar la ingesta de estos alimentos con otros ricos en vitamina C, para favorecer la absorción del hierro.

Siguiendo estos consejos es posible que nuestro look oso panda no desaparezca, pero al menos podremos atenuarlo. ¿Te animas a probarlo?

Marián García

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