QUE LA NAVIDAD NO TE ARRUINE EL PLAN

Estamos en la recta final del año, y con ello llegan las reuniones familiares, las comidas de empresa y las fiestas navideñas. ¡Que no cunda el pánico! Si has llegado hasta aquí, y has conseguido adquirir unos buenos hábitos alimenticios, ¡ni se te ocurra tirar la toalla ahora!

Si aún no te has puesto en marcha y estás pensando en empezar a cuidarte, no te excuses con: ¡son malas fechas, ya empezaré después de Navidad! Porque nunca vas a encontrar el momento perfecto.

Te hago la siguiente reflexión. Las Navidades solo son 4 días festivos, por lo que tienes 27 restantes para cuidarte y comer de forma saludable. Además, si no son las Navidades, luego será otra cosa: un cumpleaños, cenas, fiestas… Y siempre tendrás algo que te impida comenzar.

Así que te doy estos sencillos consejos para que empieces a cuidarte y, para los que ya lo estáis haciendo, continuéis con vuestro objetivo.

1.CONSUME ALIMENTOS DE VERDAD, NO PROCESADOS NI ULTRAPROCESADOS.

¡Come comida real! Es decir, come alimentos libres de envases y etiquetas como los que encontramos en el mercado o en las tiendas de abasto. También alimentos que se hayan sometido a un proceso industrial tan mínimo que, ni empeora la calidad de su composición, ni afecta negativamente en sus propiedades saludables presentes de manera natural.

¿Cuáles son? Las verduras, las frutas, las hortalizas, los frutos secos, las semillas, las legumbres, los tubérculos, los cereales integrales, el pescado, la carne, los huevos, los lácteos naturales, los aceites vírgenes…

Estos alimentos deben ser la base de nuestra alimentación diaria. Los procesados y ultraprocesados son productos insanos, pobres en nutrientes y ricos en calorías, azúcares añadidos, grasas refinadas, sal y/o aditivos desplazan el consumo de alimentos saludables.

2.PRIORIZA LOS ALIMENTOS DE ORIGEN VEGETAL EN TU ALIMENTACIÓN

Con ello no quiero decir que sigamos una alimentación totalmente vegana (que no pasaría nada, siempre y cuando fuera equilibrada). Sino que, además de frutas, verduras y hortalizas como base, empecemos a disminuir el consumo de carne, embutidos y derivados de baja calidad (salchichas, frankfurts, nuggets…)

¿Qué comemos entonces?

  • Más legumbres (lentejas, garbanzos, alubias, guisantes), como mínimo 2 veces a la semana.
  • Más pescado de verdad. No barritas de pescado, aros de calamar o buñuelos para cenar.
  • Los huevos, en todas sus variantes: tortilla, plancha, poché, revuelto…
  • Lácteos naturales no azucarados ni edulcorados.

3.REEQUILIBRA LAS RACIONES DE TUS PLATOS

No se trata de comer menos, se trata de comer bien. Para ello, es fundamental que sigamos un buen equilibrio nutricional.

¿En qué consiste? En tomar SIEMPRE una ración de verdura o ensalada tanto en la comida como en la cena. Y eso significa, un plato de 250g de verdura, ¡no solo 2 rodajas de tomate! Un poquito de hidratos: una patata media o cereales integrales. Y lo completemos con: pescado, huevo, carnes ecológicas, legumbres y proteínas vegetales.

EL MENÚ

No puedo acabar el año sin un menú que os ayude a cuidaros. Así que, con mucho amor y cariño, aquí lo tenéis.

Laura Rojas

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