Cistitis y vaginitis: ¿Cuáles son sus causas y qué tratamientos existen?

Cistitis y vaginitis: problemas de ida y vuelta

Conoce las causas y descubre los tratamientos que existen para combatir la cistitis y la vaginitis; problemas recurrentes en muchas mujeres.

La cistitis y la vaginitis son problemas recurrentes en la mujer. Aunque la cistitis también aparece en algunos hombres, es más frecuente que la suframos nosotras debido a la “proximidad geográfica” entre el ano y la uretra. Hoy hablamos de estas dos “viejas conocidas” para muchas de nosotras, con la intención de que podamos estar alerta y evitarlas en la medida de lo posible:

Cistitis

Cómo se produce

En nuestro intestino y en la piel viven plácida e inofensivamente un montón de bacterias. El problema ocurre cuando algunas de estas bacterias deciden colarse en la vejiga a través de la uretra (el canal a través del cual expulsamos la orina).

Como decíamos, es más frecuente que ocurra en las mujeres ya que, además de que el ano se encuentra más cerca de la uretra, su uretra es más corta y las bacterias tienen una autopista más sencilla para alcanzar su objetivo.

Causas de la cistitis

En ocasiones no se sabe bien cuál es el origen pero la cistitis principalmente puede estar causada por dos motivos: las relaciones sexuales o una mala limpieza íntima a la hora de ir al baño; recordemos que siempre, siempre, hay que limpiar desde delante hacia atrás.

Otras causas menos comunes de la cistitis son el uso de diafragmas anticonceptivos o en algunas intervenciones, como la inserción de catéteres urinarios.

Cómo evitar la cistitis

Aquellas mujeres que sufren cistitis con frecuencia pueden tomar algunas medidas para evitarla… aunque es importante saber que las medidas de prevención no son una garantía absoluta.

Algunas de estas medidas son:

  • Ducharse en lugar de bañarse ya que esto evita que los genitales estén en contacto directo con productos de limpieza durante más tiempo del deseable.
  • Utilizar jabones sin jabón (syndet) y con un pH adecuado. Los baños de burbujas o con jabones perfumados pueden ser contraproducentes.
  • Siempre que se sientan ganas de orinar, ¡Ir al baño tan pronto como se pueda! Es importante vaciar completamente la vejiga.
  • Orinar tan pronto como se pueda después de mantener relaciones sexuales.
  • Hidratación: siempre hidratación.
  • Recordar las medidas básicas de limpieza genital: ¡Siempre de delante hacia atrás!
  • La ropa interior debe ser preferentemente de algodón y hay que evitar el uso de pantalones muy ajustados.

Tratamiento de la cistitis

Cuando se diagnostica una cistitis, el médico de familia generalmente prescribe antibióticos específicos para intentar frenar la infección urinaria.

Es muy importante saber que la receta médica es imprescindible para adquirir estos fármacos y debemos evitar la automedicación. La ley prohíbe que el farmacéutico dispense estos antibióticos sin receta. Sí, aunque la cistitis sea nuestra vieja conocida y ya hayamos tomado estos antibióticos más veces, debemos volver al médico para una nueva valoración.

Otras medidas que pueden utilizarse durante el tratamiento son:

  • Tomar paracetamol o ibuprofeno si hay dolor.
  • Beber abundante agua
  • Hay quienes refieren alivio aplicando calor (bolsas de agua caliente, por ejemplo).
Cistitis y vaginitis: ¿Cuáles son sus causas y qué tratamientos existen?

Vaginitis

Cómo se produce

La vaginitis o vulvovaginitis (porque puede afectar a la vulva) es una inflamación de la vagina que puede causar picor, dolor e incluso secreciones y olor.

Se produce principalmente por un desequilibrio en las bacterias y levaduras que habitan estos lugares y que, al igual que ocurría en la cistitis, en condiciones normales son inofensivas.

Los síntomas más comunes, además de la irritación o picor, son el dolor al orinar o mantener relaciones sexuales, el flujo anormal o el sangrado ligero.

Causas de la vaginitis

Existen distintos tipos y causas de la vaginitis:

  1. Candidiasis: La mayoría de las mujeres tienen una candidiasis vaginal en algún momento de su vida. Candida albicanses un tipo muy común de hongo que campa por sus respetos y en un momento dado puede hacer de las suyas.
  2. Vaginosis bacteriana: La vaginosis bacteriana es el tipo de vaginitis más común entre las mujeres en un rango de edad entre los 15 y los 44 años y se produce por el desequilibrio mencionado entre las bacterias dentro de la vagina. Las duchas vaginales, el uso no controlado de antibióticos, las relaciones sexuales sin protección y el uso del DIU pueden ser el origen.
  3. Tricomoniasis, gonorrea, herpes genital, clamidia: Estas enfermedades de transmisión sexual también puede ser el origen de la vaginitis.
  4. Irritación química: esto puede suceder -al igual que sucedía en la infección urinaria- al utilizar jabón perfumado, baño de burbujas o espermicidas.
  5. La sequedad vaginal (especialmente durante el acto sexual) puede deberse a una disminución en los niveles de estrógeno después de la menopausia. Es lo que conocemos como atrofia vaginal o vaginitis atrófica, y se debe al adelgazamiento del revestimiento de la vagina. Puedes encontrar en el siguiente enlace varios consejos para la sequedad vaginal.

Cómo prevenir la vaginitis

Como veréis, algunas de estas medidas son comunes con las medidas de prevención a la cistitis:

  • Mantener la higiene íntima con jabones syndet y con pH adecuado ¡recuerda la importancia del secado!
  • Evitar las duchas vaginales puesto que pueden alterar a las “bacterias buenas” que previenen la infección.
  • Usar compresas en lugar de tampones si se encuentra en tratamiento, ya que los tampones pueden interferir con cremas de uso intravaginal.
  • Usar ropa interior holgada de algodón. Esto puede ser beneficioso si tiene dolor externo, pero no evitará la vaginitis en el futuro.

Tratamiento de la vaginitis

El tratamiento dependerá del tipo de vaginitis que se presente. Si se trata de candidiasis, lo habitual es que el tratamiento consista en una crema o en óvulos de administración vía vaginal. Algunos de ellos pueden adquirirse sin receta médica.

Con respecto a la vaginosis bacteriana, el tratamiento se basa en la administración de antibióticos. En este caso la receta médica es imprescindible.

En resumen…

Como hemos visto, tanto la cistitis como la vaginitis son afecciones muy diferentes que, sin embargo, guardan en común algunos puntos con respecto a su prevención.

No olvides consultar a tu médico o farmacéutico ante la aparición de los primeros síntomas. ¡Ellos pueden ayudarte a poner solución a tiempo!

Si te han resultado útiles estos consejos para conocer y evitar la cistitis y la vaginitis, ¡no dudes en compartirlos con otras personas que creas que les puedan resultar de interés! O deja tu comentario si tienes alguna duda.

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