Patatas, beneficios y nutrientes ¿son buenas o malas?

Patata: de ser repudiada a recomendada por expertos

Durante años se decía que la pata es mala y engorda, pero hoy día los nutricionistas afirman lo contrario. ¡Descubre los nutrientes y beneficios de las patatas!

Las patatas son un alimento sabroso y nutritivo, y esto a día de hoy es indiscutible. Es verdad que muchos nutricionistas la han eliminado en múltiples ocasiones de las dietas por su alto contenido en carbohidratos, que se encuentran en su mayor parte en forma de almidón. No había opción: “dieta” significaba eliminar las patatas.

El almidón que contiene es un tipo de carbohidrato de absorción rápida que el cuerpo digiere prácticamente de forma instantánea, provocando que el azúcar en sangre aumente y se produzca un pico de insulina.

Es lo que se conoce como un alimento con alto índice glucémico. Cuanto mayor es el índice glucémico de un alimento, menor saciedad aporta y mayor pico de insulina genera.

Durante años nos han privado de los nutrientes de la patata haciéndonos creer que era mala por su almidón. Clic para tuitear

Sin embargo, aunque su composición es rica en hidratos de carbono complejos, también lo es en vitaminas y contiene un bajo contenido en grasa, por lo que se convierte indiscutiblemente en un alimento saludable, además de resultar muy versátil a la hora de preparar recetas y apto para todos los bolsillos.

Lo que hemos de tener en cuenta es que no se trata de un vegetal, sino de un tubérculo por lo que hay que tratarlo como tal. Desde Yo Elijo Cuidarme queremos desvelarte la verdad sobre si la patata es buena o mal y cómo incluirla en tu dieta.

¿Cómo se convierte la patata de mala en buena?

Comer patatas cuida de nuestra microbiota, siempre y cuando la cocinemos de forma específica. Hay distintas fórmulas culinarias que  permiten convertir el almidón de los tubérculos en almidón resistente, que resulta beneficioso para el intestino.

Si se cocina de la manera correcta, la patata puede ser buena pues su almidón se transforma en almidón resistente, beneficioso para nuestra microbiota. Clic para tuitear

Para saber cuál es la fórmula que convierte algo tan sencillo como la patata en un prebiótico es importante saber de dónde partimos. Lo primero que debemos conocer es la diferencia entre el almidón y el almidón resistente.

  • El almidón consta de grandes cadenas de azúcar que se rompen rápidamente en el intestino por la acción de las enzimas, convirtiéndose en glucosa que pasa a la sangre.
  • El almidón resistente es un tipo de almidón que no se absorbe completamente en el intestino delgado, sino que sigue su camino hacia el intestino grueso y allí es fermentado por las bacterias, generando beneficios para el cuerpo. Es lo que se conoce como prebiótico. Así, el almidón resistente se convierte en un alimento para las bacterias. Es decir, convierte la patata de mala a buena.

¿Por qué sucede este proceso? La explicación está en que las patatas son alimentos ricos en almidón que, cuando se cocinan y se dejan enfriar se convierten en fuente de almidón resistente. Su almidón cambia de estructura y se convierte en un tipo de almidón, el almidón resistente, que aporta beneficios para la salud.

Patatas, beneficios y nutrientes ¿son buenas o malas?

La patata es buena, ¡inclúyela en tu dieta!

Seguro que ahora que sabes que puedes hacer que una patata mala sea una patata buena, ¡estás deseando conocer algunas recetas! A todos nos encantan las patatas porque son deliciosas, pero saber que contienen nutrientes beneficiosos para el organismo hará que nunca más renunciemos a ellas en nuestra dieta.

¡Di sí a las patatas! Aquí te dejamos uno consejos con los que transformar el almidón en almidón resistente, o lo que es lo mismo, hacer de una patata mala una buena.

Cómo cocinar las patatas y aprovechar sus nutrientes

Lo mejor es hacerlas con piel (lavando bien el alimento por supuesto), pues conservan una mayor cantidad de nutrientes (entre ellos la fibra) y son más fáciles de digerir. Hervidas, asadas o al vapor son las mejores maneras de cocinarlas teniendo en cuenta el efecto del cocinado de los alimentos.

Sin embargo, cuando optemos por cocinarlas a alta temperatura es importante que tengamos en cuenta que los alimentos con un alto contenido de almidón, como es el caso de la patata, pueden formar un compuesto llamado acrilamida, que ha sido asociado a efectos adversos para la salud. Para reducir la formación de acrilamida y disfrutar al máximo de los nutrientes de la patata, recomendamos:

  • No tostarlas demasiado o quemarlos al freírlas. Para ello, cuando el aceite esté caliente, agrégalas, pero baja el fuego seguidamente para que se frían a fuego medio.
  • Hervir las patatas o hacerlas al microondas enteras con la piel.
  • Al cocinar patata ya cortada, como patatas fritas congeladas o rodajas de patatas, asegurarnos de que obtienen un color amarillo dorado en vez de un color marrón.

Te recordamos que las patatas fritas aportan un mayor contenido de grasa a la dieta, así que es mejor que te decantes por cualquiera de las opciones de preparación que mencionamos anteriormente.

La patata aportará más beneficios si la cocinamos con la piel, ya sea hervida, asada o al vapor. Clic para tuitear

Dentro de unos buenos hábitos de vida podemos consumir patata, pues no es mala. Simplemente hay que tratar de seguir los consejos que os comentábamos arriba no usando temperaturas demasiado altas.

Debemos intentar modificar ese almidón en un almidón resistente para que influya de manera positiva sobre nuestro organismo, consiguiendo ese prebiótico. Es decir, convertir la patata mala que siempre nos han querido vender en buena.

Es mucho consumirlas mejor cocidas que fritas, para no aumentar el aporte calórico. Desde Yo Elijo Cuidarme tenemos un Servicio de Nutrición Online totalmente gratuito desde donde podemos ayudarte a llevar una dieta equilibrada, rica en nutrientes, como los que aporta la patata. ¡No dudes en consultarnos!

Y, ahora que ya sabes todos los beneficios de la patata, ¡comparte esta información en tus redes! No les niegues a tus amigos el placer de disfrutar de unas patatas fritas en fin de semana o al horno o cocidas en cualquier momento del día. Nosotros ya vamos a por nuestro suministro de patatas para probar algunas recetas, porque Yo Elijo Cuidarme, ¿y tú?

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