Vamping tecnológico: síntomas, consecuencias y cómo evitarlo

El vamping tecnológico, el ladrón del sueño y el enemigo del descanso

Irse a la cama es uno de los momentos más esperados del día, pero cuando algo como el vamping nos roba el sueño, la noche puede hacerse muy larga. ¿Conoces a este enemigo del descanso? Con la colaboración de Silvia Torrent, enfermera en la Unidad de Medicina del Sueño del Dr. Albares (Centro Médico Teknon de Barcelona), te contamos todos los detalles sobre él.

Decides que es tu hora de ir a dormir, te estiras en la cama y empiezas a mirar el móvil. Vas de una red social a otra; pasas de una página web que alimenta tu curiosidad a otra que te ofrece información nueva. El tiempo pasa, se lo reduces al sueño y se lo regalas a internet. ¿Te es familiar esta situación? ¿Has descubierto a tu hija o tu hijo cambiando sueño por móvil?

El vamping es un término que proviene de las palabras en inglés “vampire” (vampiro) y “texting” (envío de mensajes de texto a través de aparatos electrónicos) y que se refiere a la práctica, llevada a cabo en su mayoría por adolescentes, de realizar un uso excesivo de aparatos electrónicos (teléfono móvil, tabletas, etc.), justo antes de ir a dormir y, casi siempre, ya metidos en cama.

Los vampiros de la literatura fantástica salían por la noche y dormían de día. Esta práctica recibe este nombre, ya que hace referencia al uso nocturno de las nuevas tecnologías. En vez de usar la oscuridad de la noche para dormir, algunas personas la usan para conectarse a internet a través del móvil.

Las nuevas tecnologías han tomado un papel importante en las rutinas, no solo de niños y adolescentes, sino también de los adultos, que pasan varias horas del día delante de las pantallas. El uso de los aparatos electrónicos es un tema de discusión habitual dentro de las familias, los adolescentes tienden a infravalorar el sueño y no darle la importancia que merece. En muchas ocasiones, los padres lo saben e intentan evitarlo. Pero, ¿te has preguntado alguna vez por qué los jóvenes se conectan por la noche?

Causas del vamping tecnológico

En primer lugar por la falta de tiempo libre durante el día. Los jóvenes deben atender durante el día sus actividades escolares, extraescolares, familiares, etc., y el momento que les queda para socializar o entretenerse es por la noche, momento que además describen como el único que tienen de “intimidad” y en el que no están vigilados por sus progenitores.

Este fenómeno, cada vez más extendido en nuestra sociedad –un 70% de los niños de entre 8 y 14 años tiene un teléfono móvil en España y un 25% se siente incapaz de no mirar el teléfono antes de ir a dormir- está provocando una afectación en la calidad del sueño, en parte por los efectos de la luz de las pantallas sobre nuestro cerebro que, al recibirla, entiende que sigue siendo de día y detiene la producción de melatonina, que es la hormona que ayuda a la conciliación del sueño, y también por la reducción en las horas necesarias de sueño, lo que nos lleva a problemas de insomnio precoz (en estos casos tan concretos también conocido como insomnio tecnológico) o de trastornos del ritmo circadiano.

Consecuencias del vamping tecnológico

Aunque su nombre provenga de la literatura fantástica, el vamping tenemos que tomarlo muy en serio ya que es sumamente negativo para la salud de la población, no solo en lo que se refiere los problemas relacionados con el descanso, sino que además puede ocasionar los siguientes efectos:

  • Estrés: por la activación cerebral que provocan los dispositivos y el descenso en las horas de descanso, que aumentan los niveles de cortisol.
  • Cansancio físico.
  • Aumento de peso: los cambios en los hábitos de sueño provocan a su vez alteraciones metabólicas que, en un primer momento, afectan al hambre, aumentando la apetencia de alimentos dulces y ricos en grasas, que nos aportan energía rápida para contrarrestar el cansancio. Mantenido en el tiempo este mal hábito, la persona puede acabar desarrollando un problema de obesidad, diabetes mellitus y el consecuente aumento de riesgo cardiovascular.
  • Irritabilidad.
  • Falta de concentración, dificultad en el aprendizaje.
  • Ansiedad.
  • Fatiga visual, provocada por la luz que emiten las pantallas.
  • Sistema inmunitario debilitado.
  • Trastornos del estado de ánimo.
  • Dolores musculares y cefaleas, ya que habitualmente esta práctica se realiza tumbados en la cama o mal sentados y manteniendo posturas corporales inadecuadas.
  • Trastornos por adicción a las nuevas tecnologías, como la denominada “nomofobia”, que es el miedo a estar sin el teléfono móvil o a desconectar de cualquier dispositivo que disponga de conexión a internet.

Vamping tecnológico: síntomas, consecuencias y cómo evitarlo

¿Cómo evitar y prevenir el vamping?

Las nuevas tecnologías, como todo, deben ser usadas con responsabilidad.  Ante el aumento sin control de casos de vamping entre los adolescentes, desde la Fundación Americana de Sueño se redactaron una serie de medidas de prevención para el consumo responsable de nuevas tecnologías, en las que se recomienda:

Limitar el uso de la tecnología

Es importante imponer límites y establecer un horario para el uso de internet en casa, haciéndoles entender el beneficio que tendrá para ellos esta medida (mejor que entrar en prohibiciones).

Sólo en casos extremos se aconseja el uso de una herramienta de control parental que bloquee los dispositivos electrónicos a partir de cierta hora.

Ofrecer una alternativa al teléfono

Leer un libro, preparar el material que necesitan para el día siguiente, crearles una rutina antes de ir a dormir y que nada tenga que ver con la tecnología.

Alejar el móvil u otros dispositivos de la cama

Tener cualquier aparato en la mesita de noche es una tentación para cogerlo y mirarlo. Además, el encendido de la pantalla cuando entra un mensaje o una llamada puede alterar nuestro sueño.

La indicación es que deberíamos dejarlos fuera de la habitación. Una opción es buscar un sitio común para los dispositivos de todos los miembros de la familia.

Dar ejemplo

Si queremos que nuestros hijos no hagan uso de los dispositivos durante la noche, los primeros que debemos hacerlo somos nosotros, que somos los referentes de los jóvenes.

Una vez acabada la jornada laboral, ya no contestaremos mails ni mensajes y, mientras estemos con nuestros hijos, estaremos atentos a ellos y no pendientes del teléfono.

Esta información puede mejorar tu salud y de la de tus conocidos y amigos, ¡compártela con ellos en las redes sociales!

Nosotros ya vamos a poner en práctica todos estos consejos para prevenir el vamping tecnológico, porque Yo Elijo Cuidarme, ¿y tú?

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