Face Pilates: encuentra las inserciones de tu rostro

Para practicar el Face Pilates necesitas saber dónde están tus músculos faciales, y te lo explicamos en este sencillo vídeo paso a paso.

El Face Pilates es muy bueno. Lo verás en cuanto te acostumbres a practicarlo. Sin embargo, primero necesitas saber dónde están tus músculos faciales, de la misma manera que sabes encontrar tu bíceps en el brazo o tu cuádriceps en la pierna.

¿Qué es el Face Pilates?

El Face Pilates consiste en una serie de ejercicios específicamente diseñados para trabajar los músculos y la piel de tu rostro.

Todos tenemos características y expresiones faciales. Son el reflejo de quiénes somos y de lo que hemos vivido: las arrugas de tu frente son de fruncir el ceño cuando te concentras, las líneas de alrededor de la boca son el resultado de los años dedicados al tabaco y las mejillas caídas son fruto de los años y la gravedad.

Para conseguirlo, tan solo necesitas estudiar tu cara desde una perspectiva anatómica. Ahora mismo te enseñaré cómo encontrar tus propios puntos de inserción para que puedas ver cuáles son las partes que quieres cambiar o mejorar de tu rostro. Las características faciales de cada persona son diferentes, por ello debes enfocarte en esas zona que tú quieras mejorar. Por ejemplo, el cuello, la papada, las mejillas o quizás la nariz, los ojos o la frente.

¿Cómo encontrar las inserciones?

Face Pilates, ¿cómo encontrar las inserciones?Te presento a Chasity, nuestra ayudante anatómica. En ella puedes ver las inserciones de todos los músculos faciales, lo que te ayudará a comprender cómo está formada tu cara a nivel muscular.

Nuestros músculos faciales están divididos en bandas o grupos musculares laterales y verticales, y las arrugas se forman en dirección contraria a estas bandas. Por ejemplo, observa la imagen: los músculos de la frente son verticales; sin embargo, las líneas que allí se forman son horizontales. Por eso cuando estiremos y trabajemos cada músculo, haremos el ejercicio en la dirección del músculo en vez de hacerlo en la dirección de las arrugas o líneas que vemos en la cara.

Se tarda un poquito en aprender dónde tienes que tocar las inserciones musculares de tu cara y en aprender cómo relajar los músculos que no estás trabajando. Así que no te desanimes cuando hagas los ejercicios por primera vez. Después de un par de sesiones, irás conociendo tus propios músculos faciales.

Para encontrar las inserciones, se aplican los mismos principios que en el resto del cuerpo. Se trata de aislar cada músculo y enseñarle cómo trabajar. Es básico, que desarrolles esa relación entre el cerebro y los músculos.

Los resultados son visibles al cabo de unas pocas semanas, ya que la cara normalmente no tiene mucha grasa que cubra el músculo. Y, por lo tanto, los resultados son mucho más rápidos. Te recomiendo que trabajes toda la cara una vez a la semana y te centres en las zonas especiales por lo menos tres veces a la semana. Si tienes algún problema con la piel, ya sea acné, rosácea o psoriasis, por favor consulta con tu dermatólogo antes de realizar ejercicios de estiramiento facial para asegurarnos que tu piel está protegida.

Para ayudarte a entenderlo, te he preparado un video explicativo. Como con cualquier otro ejercicio, para que los resultados sean visibles, tienes que ser constante. Empezamos con una rutina simple de buena mañana para estirar tu piel. Lo puedes hacer en menos de 10 minutos. ¡Así que no tienes excusas!

Rutina de Face Pilates

Antes de empezar ha hacer pilates facial, es importante que entiendas cómo funcionan los músculos del rostro. Estos están divididos en grupos musculares laterales y verticales. Sorprendentemente, las arrugas que se forman son opuestas a la dirección que tiene cada músculo. Por ejemplo, los músculos de los labios son horizontales, por eso las arrugas que se forman por encima del labio son verticales. Otro ejemplo es la frente, cuyo músculo es vertical; por lo tanto, las arrugas que se forman son horizontales.

Por todo esto, es necesario que veas las arrugas de tu rostro y decidas en qué zonas deseas trabajar.

Para enseñarte dónde están las inserciones, vamos a hacer un recorrido por todo el rostro.

Comenzaremos con la inserción de la barbilla y la mejilla: coloca el dedo índice debajo del labio, en la inserción de la barbilla y la mejilla. Levanta un poco la mejilla. Con los dedos índice y medio de la otra mano, estira el músculo hacia abajo, deslizando los dedos por el cuello. Repite este ejercicio otras tres veces: levanta, toma aire, exhala, y estira con los dedos hacia abajo. Dos veces más: levanta, y estira hacia abajo. Por último: levanta, toma aire, exhala, y estira con los dedos hacia abajo.

Continuaremos con la inserción de la articulación mandibular: coloca los dedos medio y anular de cada mano dentro de la articulación mandibular, situando la mano izquierda por debajo y la derecha arriba. Toma aire. Al exhalar, estira con los dedos de la mano derecha hacia arriba ejerciendo cierta presión, mientras mantienes firmes los dedos de la mano izquierda sobre la articulación. Repite este ejercicio otras tres veces: coloca los dedos dentro de la inserción, toma aire, y estira con los dedos hacia arriba. Inténtalo dos veces más: inhala, exhala, y estira, deslizando los dedos hacia las orejas. Repítelo otra vez: inspira y expira.

Ahora, continuaremos con las mejillas. Esta serie se compone de cuatro posiciones.

  1. En el primer ejercicio, coloca los dos dedos índices junto a la nariz. Una vez que encuentres la inserción, estira con el dedo izquierdo hacia abajo, mientras deslizas y presionas con el índice derecho sobre el punto de inserción. Repítelo otra vez: toma aire, exhala y estira. Inténtalo dos veces más: toma aire y al exhalar estira, separando los dedos y presionando bien. Por último: toma aire y exhala, separando los dedos.
  2. Para la posición dos, coloca los dedos índices debajo del ojo en su punto medio, formando un ángulo recto. Inhala, exhala, y estira con los dedos en direcciones opuestas. Repítelo otra vez: toma aire, y al exhalar estira con los dedos, manteniendo la posición del dedo ubicado arriba. Inténtalo dos veces más: toma aire, separa los dedos. Por último: toma aire y exhala, separando los dedos.
  3. Coloca los dedos índices sobre el pómulo formando un ángulo recto. Inhala, exhala, y estira con los dedos en direcciones opuestas. Repítelo otra vez: toma aire y exhala, presionando y deslizando los dedos. Si lo haces correctamente, verás que se forma una línea blanca sobre la zona en que el músculo y la sangre se activan. Inténtalo dos veces más: inhala y exhala. Por último: toma aire, exhala y estira.
  4. Finalmente, coloca los índices debajo del pómulo y haz el mismo recorrido que en la posición 3, solo que ahora sobre la mejilla. Toma aire y exhala, separando los dedos en direcciones opuestas. Repítelo otra vez: toma aire, exhala y estira. Inténtalo dos veces más: inhala y exhala. Por último: toma aire, exhala y estira.

Es muy importante entender que todos los rostros son diferentes. Todos somos únicos. Y por ello, tardarás un poco en encontrar las inserciones de tu rostro. ¡No te rindas!

Continuamos con la parte inferior del ojo: para hacer este ejercicio, coloca el índice junto a la nariz, debajo del ojo. Toma aire y al exhalar traza un movimiento semicircular hacia arriba sobre el pómulo. Repítelo otras tres veces: coloca el índice al lado de la nariz, toma aire, expira, eleva el músculo hacia arriba y suelta. Inténtalo dos veces más: toma aire, exhala, estira con el dedo justo encima del pómulo y eleva. Por último: inhala, exhala, traza y eleva.

Ahora, vamos a trabajar las patas de gallo: coloca los dos índices del lado exterior del ojo. Fíjate que este ejercicio recorre una zona un poco más pequeña porque el músculo es más pequeño. El movimiento no debe ser muy grande. Inhala, y al exhalar estira con los dedos en direcciones opuestas, intentando elevar un poco más el movimiento con el dedo ubicado en la parte superior. Repítelo otra vez: inhala, exhala, y separa los dedos en direcciones opuestas. Inténtalo dos veces más: toma aire, exhala, eleva y separa. Por último: inhala, exhala, eleva y separa con los dedos.

Seguiremos con los ojos. Vamos a trabajar el párpado superior: coloca los dedos índice y medio sobre el punto medio de la ceja. Eleva la ceja. Cierra el ojo, y manteniendo el ojo cerrado, mira hacia el suelo. Permanece en esta posición durante cinco segundos. Luego, toma aire y al exhalar desliza los dedos hasta el nacimiento del cabello. ¡Recuerda no abrir el ojo hasta que termines el movimiento! Repítelo otras tres veces: coloca los dedos en el medio de la ceja, eleva el músculo, cierra el ojo, mira hacia abajo, y cuenta hasta cinco. Exhala, y desliza los dedos hacia arriba. Inténtalo dos veces más: coloca los dedos en el medio de la ceja, eleva, cierra el ojo, mira hacia abajo, y cuenta hasta cinco. Inhala y exhala, elevando y presionando con los dedos. Por último: eleva, cierra, mira hacia abajo, cuenta hasta cinco. Expira y desliza los dedos hacia arriba.

Ahora trabajaremos con las líneas del entrecejo: coloca un dedo índice sobre la comisura del ojo y el otro índice justo encima del anterior. Toma aire, y al exhalar separa los dedos elevando el músculo del entrecejo. Toma aire; exhala presionando con los dedos y separándolos. Inténtalo dos veces más: toma aire, exhala y estira. Por último: inhala, exhala, y estira.

Terminaremos esta rutina con un ejercicio para los músculos de la frente: coloca los dedos de ambas manos justo encima de las cejas. Toma aire, y al exhalar estira con los dedos hacia el nacimiento del cabello manteniendo los ojos cerrados. Repítelo otras tres veces: toma aire, exhala, eleva los dedos presionando bien hasta llegar al cabello. Inténtalo dos veces más: toma aire, exhala y eleva. Por último: toma aire, exhala, eleva.

Hemos llegado al final de nuestra rutina de ejercicios faciales. No olvides que para lograr los mejores resultados debes practicarla como mínimo tres veces por semana. ¡Esperamos que te haya gustado!

¿Cómo te ha ido con el Face Pilates? ¿Has encontrado las inserciones musculares de tu cara? Como dije anteriormente, quizás hará falta un poquito más de práctica para encontrarlas, pero después te será de lo más natural y descubrirás la anatomía de tu propia cara.

Lo mejor es practicarlo cada día ya que no solo te ayudará a coger esa rutina, sino que también verás más rápido los beneficios. Es por ello que hay muchos famosos que practican Face Pilates.

Y en el próximo post, una nueva Rutina Exprés de antienvejecimiento de cara. ¡Justo a tiempo para la primavera! Piensa que es importante introducir nuevos ejercicios para retar los músculos y mantener los resultados, igual que haces con el resto de tu cuerpo. ¡Los músculos tienen memoria y debemos hacer que trabajen!

Mandy Keillor de Studio Australia Barcelona

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4 comments

    • Yoelijocuidarme 11 marzo, 2016 at 13:40 Responder

      ¡Muchas gracias, Aide! Nos alegramos de que te guste el blog. ¡Esperamos seguir viéndote por aquí! Un saludo 🙂

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