Cómo hacer un lavado nasal con agua de mar

Los picores de nariz, la tos, el exceso de mocos, los estornudos… son síntomas propios de la gripe y los catarros que pueden aliviarse con un buen lavado nasal con agua de mar o solución salina. De este modo, conseguiremos despejar las vías respiratorias y evitaremos complicaciones pulmonares. Sin embargo, aunque se trata de una tarea sencilla, es imprescindible hacerlo bien para que surja su efecto reparador.

Los lavados nasales o irrigaciones de agua de mar tienen múltiples beneficios, especialmente aliviando la congestión nasal, típica de los resfriados. Por ejemplo, ayudan a retirar el exceso de moco y consiguen que la nariz esté correctamente humidificada. Además, contribuyen a evitar la sequedad nasal y a prevenir infecciones por esta vía.

¿Quieres saber cómo? Te contamos cómo realizar los lavados nasales de manera correcta. Para empezar, es esencial contar con un dispositivo para pulverizar la nariz. Este puede ser una perilla de goma, una botella comprimible o bien una solución de agua de mar isotónica ya preparada específicamente. Todas ellas se encuentran disponibles en la farmacia.

Una vez que lo tengas listo, estos son los pasos que debes seguir:

  • Coloca la cabeza sobre el lavabo inclinándola suavemente hacia la izquierda
  • No te olvides de respirar por la boca
  • Introduce la boquilla del dispositivo en la fosa nasal derecha y presiónalo para que el agua de mar llegue a la nariz
  • Es importante ajustar la inclinación de la cabeza para que la solución llegue bien a la garganta o hacia los oídos
  • A continuación, hay que repetir el proceso con la fosa nasal izquierda
  • Para terminar, hay que sonar la nariz suavemente para retirar el agua y el moco restante

En las farmacias existen distintos tipos de soluciones salinas fisiológicas y aguas de mar que podemos usar para hacer los lavados nasales. La principal diferencia es que las  últimas, además, contienen sales minerales y oligoelementos con propiedades beneficiosas para la salud nasal.

Finalmente, hay que recordar que es recomendable realizar lavados nasales antes de utilizar ciertos medicamentos, como los que vienen en aerosoles, ya que ayudará a que los conductos nasales absorban mejor las medicinas.

En definitiva, es una técnica sencilla pero que en algunos casos puede requerir de cierta práctica, especialmente si se lo realizamos a un bebé. En breve os daremos algunos consejos para  lavarle la nariz a los más pequeños. ¿Os han sido útiles estos consejos?

Deja tu comentario