Síndrome de las piernas inquietas: diagnóstico y tratamiento

Síndrome de las piernas inquietas: ¿cuál es su diagnóstico y tratamiento?

El síndrome de piernas inquietas es un trastorno neurológico, sensitivo y motor, que se puede definir en base a las características concretas que te explicamos a continuación con la ayuda de Silvia Torrent, enfermera en la Unidad de Medicina del Sueño del Dr. Albares del Centro Médico Teknon de Barcelona.

La enfermedad de Willis-Ekbom, más conocida actualmente como Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) fue descrita por primera vez en el S. XVII, aunque cuando realmente se empezó a conocer más fue a finales de los años 80, principios de los 90, cuando la Sociedad Americana de Sueño (AASM) la incluyó en la Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño.

¿Qué es el Síndrome de las Piernas Inquietas?

El Síndrome de las Piernas Inquietas es una enfermedad que afecta a algunos mecanismos del sistema nervioso central y que provoca una alteración de la calidad de vida y de la salud de quién la padece, siendo habituales la privación crónica de sueño, cansancio físico, alteración del rendimiento, dificultad para realizar actividades de la vida diaria, alteraciones cognitivas y alteraciones en las relaciones sociales y familiares.

Además, el Síndrome de las Piernas Inquietas provoca una mayor predisposición a desarrollar trastornos ansioso-depresivos, hipertensión arterial, así como otros trastornos de tipo vascular.

El Síndrome de Piernas Inquietas es un trastorno neurológico (sensitivo y motor), que afecta a algunos mecanismos del sistema nervioso central y que provoca una alteración de la calidad de vida y de la salud de quién la padece. Clic para tuitear

Esta síndrome es un problema de salud frecuente, que afecta hasta a un 10% de la población mundial (con mayor  o menor intensidad), y con una prevalencia superior en mujeres que en hombres. También existen casos en niños y adolescentes.

Debido a que no es suficientemente conocida, suele ser una patología infradiagnosticada e incorrectamente tratada a nivel clínico.

Causas del Síndrome de las Piernas Inquietas

La primera causa descrita del Síndrome de las Piernas Inquietas es un déficit de hierro o la alteración del metabolismo de éste, de ahí que la prevalencia sea mayor en mujeres, debido a la mayor pérdida de hierro a lo largo de la vida fértil, los embarazos, etc. También es frecuente que aparezca en pacientes con insuficiencia renal crónica.

En los estudios realizados en los últimos 20 años, se ha descrito el componente genético de esta patología, así como la alteración de algunos neurotransmisores que afectan también al sistema nervioso central.

Síntomas y consecuencias

El Síndrome de Piernas Inquietas es un trastorno neurológico (sensitivo y motor), que se puede definir en base a cuatro características concretas:

  • Quien lo sufre, explica una sensación en las piernas de difícil descripción, tipo dolor, hormigueo, picazón, nerviosismo o malestar, que le provocan una necesidad incontrolable de mover las piernas.
  • Estos síntomas aparecen y se incrementan en situaciones de inactividad, especialmente cuando están sentados o tumbados.
  • Los síntomas desaparecen o mejoran considerablemente con el movimiento, aunque vuelven a aparecer cuando paran.
  • Esta sensación de malestar suele aparecer al final de la tarde o principio de la noche, favoreciendo la dificultad para conciliar el sueño, y puede mantenerse hasta las 3-5 de la mañana, cuando finalmente disminuye la intensidad de los síntomas.

Esta enfermedad suele tener un curso progresivo. Al principio los síntomas aparecen de forma esporádica, a temporadas, con periodos de meses con ningún o muy pocos síntomas y, con el paso del tiempo, suele aparecer de forma más continua y con mayor intensidad.

En muchos casos los síntomas son leves y los pacientes no consultan ya que no les causa mucho trastorno. Alrededor del 3% de los pacientes que sufren el Síndrome de las Piernas Inquietas, tiene síntomas más de dos días a la semana con una intensidad elevada que interfiere en su calidad de vida.

Diagnóstico del Síndrome de las Piernas Inquietas

El diagnóstico del Síndrome de las Piernas Inquietas suele hacerse en base a los criterios clínicos descritos anteriormente, pero en algunos casos, se realizan pruebas complementarias para apoyar el diagnóstico y evaluar la gravedad. Estas pruebas suelen ser:

  • Análisis de sangre, para determinar niveles de hierro y ferritina en sangre.
  • Polisomnografía nocturna, test que consiste en registrar múltiples variables fisiológicas durante la noche, entre ellas, la actividad muscular a nivel de las piernas en ambos tibiales anteriores, lo que permite detectar y cuantificar los movimientos.
  • Test de inmovilización sugerida, en el que se registra la actividad muscular de los tibiales anteriores mientras se mantiene al paciente en reposo durante 1 hora.

Prevención y tratamiento de este síndrome

Con toda la información proporcionada por el paciente y las pruebas complementarias (si las realizamos), se valorará la mejor opción de tratamiento, teniendo en cuenta, sobre todo, como afectan los síntomas a la calidad del vida del paciente.

Una correcta higiene del sueño es fundamental para prevenir la aparición de la sintomatología.

Los horarios regulares de sueño y retrasar la hora de acostarse (siempre que sea posible) para evitar que el comienzo del sueño coincida con el momento de máxima intensidad de los síntomas.

Además de la realización de baños de agua fría, masajes, relajación, etc, pueden ayudar a llevar mejor la enfermedad aunque, en los casos moderados – graves, no suele ser suficiente y, además, es necesario recetar un tratamiento farmacológico.

La dieta también juega un papel importante en la aparición o la intensidad de los síntomas. La cafeína, el alcohol, el azúcar y la sal, todos ellos desencadenantes de síntomas de piernas inquietas, son ingredientes a eliminar de la dieta. En estos casos nuestro Servicio de Nutrición Online gratuito puede ser de gran utilidad.

Además, si en la analítica se detecta un déficit de hierro o vitaminas, es conveniente aumentar la ingesta dietética de éstos, bien sea a través de suplementos (siempre indicado y supervisado por su médico) o de alimentos.

Ante la sospecha de sufrir Síndrome de Piernas Inquietas o la aparición de sintomatología como la descrita en este artículo, es importante consultar con un médico especialista en trastornos del sueño, con el fin de poder evaluar su caso y poner el tratamiento más adecuado, para que no llegue a tener ninguna repercusión en su calidad de vida.

Si crees que algún familiar o amigo puede estar sufriendo este síndrome, te animamos a compartir esta información para su información.

¡Nosotros ya estamos tomando todas las precauciones posibles para evitar el Síndrome de Piernas Inquietas! Porque Yo Elijo Cuidarme, ¿y tú?

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