5 tipos de colágeno: ¿Cuáles son y para qué sirven?

Los 5 tipos de colágeno más importantes y cómo aprovecharlos

El colágeno es clave para tu piel, tus huesos y tus articulaciones. Descubre qué tipos de colágeno existen, cuáles son sus beneficios y cómo asimilarlos mejor para cuidar tu salud y bienestar desde dentro.

El colágeno es una de las proteínas más abundantes de nuestro organismo y juega un papel fundamental en múltiples estructuras y funciones de nuestros tejidos. Esta proteína se encuentra presente en casi todos nuestros sistemas del organismo. Podemos enumerar desde la piel, los huesos, los tendones y articulaciones hasta los órganos.

No podemos olvidar que esta producción natural de colágeno va disminuyendo a medida que vamos envejeciendo, por lo que, indiscutiblemente, van apareciendo signos visibles de envejecimiento, además de otros problemas de salud. Por ello, con este artículo queremos conocer qué tipos de colágeno existen y cuál es la mejor manera de asimilarlo correctamente para contribuir de manera positiva en nuestra salud y bienestar en general.

Existen diversos tipos de colágeno y conocerlos nos permite mejorar nuestra salud usando el más adecuado. Compartir en X

¿Qué es el colágeno y qué tipos conocemos?

El colágeno es una proteína con función estructural formada en su mayoría por aminoácidos como la glicina, la prolina y la hidroxiprolina, ejerciendo un efecto de pegamento para mantener unidos los tejidos del organismo, entre otros muchos beneficios.

Se conocen hasta 28 tipos de colágenos distintos, de los cuales los más importantes para nuestra salud son:

Colágeno tipo I

Lo encontramos en estructuras como la piel, los tendones, ligamentos y huesos, además de en la córnea. Se encarga de proporcionar resistencia y elasticidad, por lo que su importancia radica en que constituye casi el 90 % del colágeno total del cuerpo.

Esta proteína estructural es clave para la firmeza de la piel, la fortaleza de los huesos y también en la cicatrización.

Colágeno tipo II

Lo encontramos en estructuras como el cartílago elástico y más concretamente en el vítreo. Este tipo de colágeno proporciona amortiguación en las articulaciones, por lo que crece su importancia, ya que es un elemento indispensable para la salud articular.

Colágeno tipo III

Se encuentra en estructuras como la piel, los vasos sanguíneos, órganos internos e intestinos. Ejerce una función de soporte a los órganos y a las estructuras claramente con forma tubular.

Contribuye a mantener la elasticidad de la piel y la entereza de los órganos, por lo que trabaja colateralmente con el colágeno de tipo I.

Colágeno tipo IV

Forma parte de las membranas basales. Su función principal es dar soporte a los riñones y dada su localización, su función principal se basa en la filtración.

Es importante la presencia de este colágeno por su interacción en la función renal y en la regeneración celular.

Colágeno tipo V

Está presente en estructuras como la superficie celular, el cabello o la placenta. Entre sus funciones principales se basa en la colaboración con las fibras de colágeno tipo I, ya que en este caso ejerce una alta importancia en lo fundamental para el desarrollo embrionario y en determinados tejidos especializados.

En otro artículo explicamos más en detalle para qué sirve el colágeno y cuáles son sus beneficios.

A pesar de que se conocen 28 tipos de colágeno, hay cinco completamente imprescindibles para nuestro organismo. Compartir en X

5 tipos de colágeno más importantes y cómo aprovecharlos

Fuentes naturales de colágeno

Podemos obtener colágeno de distintas fuentes naturales a través de los alimentos, o incluso estimular su producción con determinados nutrientes.

Alimentos ricos en colágeno

Ciertos alimentos nos aportan distintos tipos de colágeno, por lo que se recomienda consumirlos a diario. Estos son los más comunes y efectivos:

  • Carnes con tejido conectivo, por ejemplo, el rabo de toro.
  • Pescados grasos con la piel, como el salmón.
  • Gelatinas naturales derivadas del colágeno animal.
  • Caldo de huesos, siendo una de las formas más enriquecedoras de colágeno tipo I, II y III.
Tanto los alimentos que aportan colágeno, como los que potencian su formación, deben estar incluidos en nuestra dieta diaria. Compartir en X

Nutrientes que estimulan la producción de colágeno

Hay diversos nutrientes que no nos aportan colágeno, pero que estimulan su producción, por lo que nos ayudan a mejorar nuestra salud general. Estos son algunos:

  • La vitamina C, esencial en la síntesis del colágeno. La encontramos en alimentos como los frutos cítricos, las fresas, los kiwis, los pimientos y el brócoli.
  • El zinc, interviene en las enzimas responsables de la formación de colágeno. Se encuentra en alimentos como el marisco, las semillas y las nueces.
  • El cobre, imprescindible para la estabilización de las fibras de colágeno, presente en mariscos, frutos secos e hígado.
  • El azufre, que interviene en la formación de enlaces cruzados del colágeno. Lo encontraremos en alimentos como son la cebolla, el ajo, el repollo y los huevos.
  • La prolina y glicina, aminoácidos que forman parte del colágeno. Los encontramos en cantidades importantes en las claras de huevo, en productos con carne y en lácteos.

En otro artículo resolvemos la duda frecuente de si es bueno tomar colágeno todos los días.

Con ciertos consejos fáciles de seguir, conseguiremos asimilar el colágeno y ofrecer el aporte necesario a nuestro cuerpo. Compartir en X

¿Cuál es la mejor manera de asimilar el colágeno?

La molécula de colágeno es especialmente grande, por lo que nuestro organismo es incapaz de absorberla directamente.

Para ello, lo descompone en péptidos y aminoácidos que luego utiliza para fabricar su propio colágeno. Es por este motivo por lo que una asimilación eficaz del colágeno depende de varios factores que resumimos a continuación:

  1. Haremos uso de colágeno hidrolizado, lo que significa que el colágeno ha de estar formado por péptidos de colágeno que facilitan la absorción. Se trata de colágeno fragmentado en péptidos mediante un proceso enzimático para mejorar su utilización por el organismo.
  2. Lo tomaremos con vitamina C, ya que es imprescindible en los procesos metabólicos para formar un colágeno funcional.
  3. Evitar factores que destruyen el colágeno, como son los excesos de azúcar, la ingesta de tabaco o alcohol, una larga exposición solar o el famoso estrés crónico.
  4. Mantener una buena salud intestinal, para favorecer la correcta absorción por parte de nuestra mucosa intestinal, de aminoácidos y minerales, que son necesarios en la formación del colágeno, tan necesario para nuestro organismo.
El colágeno hidrolizado le da el trabajo hecho al cuerpo, por lo que lo sintetiza y lo utiliza más fácilmente. Compartir en X

Podríamos resumir, a modo de conclusión, la importancia del colágeno para nuestro organismo, dado que se trata de una proteína estructural de vital importancia, fundamental para la juventud, la movilidad y la salud integral de nuestro organismo.

Conocer los distintos tipos de colágeno y cómo consumirlos de la forma más eficaz, nos va a prevenir frente a los signos del envejecimiento, a cuidar nuestra salud articular y a mantener nuestro bienestar general.

Ya sea a través de la suplementación con los mejores suplementos o a través de nuestra alimentación o mediante la combinación de ambas, hay un tipo de colágeno indicado para ti.

No olvides compartir este artículo con tus contactos en redes, para que ellos también puedan mantener unos niveles de colágeno adecuados.

Nosotros ya tenemos una lista de alimentos que incluir en nuestra alimentación diaria, porque Yo Elijo Cuidarme, ¿y tú?

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