Conoce los cambios en tu vagina durante la menopausia

Menopausia y vagina: cómo afrontar los cambios que nadie te explica

Durante la menopausia, tu vagina sufre cambios que pueden afectar tu vida íntima. Descubre cómo prevenirlos o aliviarlos de forma natural.

¿Somos realmente conscientes del impacto que tiene la menopausia en la salud íntima de la mujer? Esta etapa fisiológica, marcada por el fin de la menstruación, se produce debido al cese progresivo de la función ovárica. Suele aparecer entre los 44 y los 55 años, aunque puede variar según factores genéticos y ambientales.

Además de los síntomas más conocidos, como son los sofocos y los cambios de humor, a nivel de hormonas se produce un descenso sostenido en los niveles de estrógenos. Esto produce cambios en la anatomía femenina, especialmente en los tejidos de la vulva y la vagina durante la menopausia, que pierden protección frente a infecciones, así como elasticidad e hidratación.

Principales cambios en la vagina y la vulva durante la menopausia

Pese a que es una etapa natural del ciclo vital femenino, puede afectar a la calidad de vida y bienestar de la mujer. En este contexto, la nutrición se posiciona como una herramienta fundamental para cuidar la salud íntima desde dentro, acompañando a esta transición.

Bajada de estrógenos

Durante esta etapa, se ve una disminución progresiva en la síntesis de estrógenos y progesterona. Esta alteración hormonal afecta al equilibrio general del organismo, ya que los estrógenos desempeñan una función en la distribución de la grasa corporal, metabolismo óseo, regulación lipídica y función cognitiva.

Lubricación

A nivel urogenital, la caída de los estrógenos provoca pérdida de tonicidad, menor lubricación y alteración del pH vaginal.

Como consecuencia, disminuye la síntesis de ácido hialurónico y colágeno y se reduce la vascularización local, lo que favorece el desequilibrio del microbioma vaginal aumentando tanto las molestias locales como el riesgo de infecciones.

Los cambios en la vagina durante la menopausia van más allá de algo físico, pues pueden influir en las emociones. Compartir en X

Incontinencia

Si no se adoptan medidas de manera preventiva, es frecuente que el suelo pélvico se debilite, provocando incontinencia urinaria o sensación de presión en la parte baja del abdomen.

Sequedad vaginal

El descenso de las hormonas provoca una serie de cambios visibles y muchas veces sintomáticos. Uno de los primeros signos y cambios en la menopausia es al aparecer suele ser la sequedad de la vagina, acompañada de picor, ardor y, a veces, dolor en las relaciones sexuales.

Cambios en la vulva

En lo que respecta a la vulva, pueden aparecer cambios en su pigmentación, grosor y forma de los labios, una pequeña retracción del clítoris y del tejido graso. Todas estas alteraciones traen consigo no solo cambios físicos, sino también emocionales, influyendo en la autoestima y vida sexual.

Cambios emocionales

Es frecuente que se puedan generar situaciones de incomodidad, inseguridad o evitación del contacto íntimo. Estas afecciones, junto con el aumento en la frecuencia de infecciones vaginales o urinarias, repercuten directamente en el bienestar general de la mujer.

La disminución del apetito sexual es uno de los cambios más característicos provocados por la menopausia que tiene origen en la vulva. Compartir en X

Menopausia y vagina: cómo afrontar los cambios que nadie te explica

Cómo aliviar los cambios mediante la nutrición

Dar visibilidad y normalizar estos cambios es clave para poder abordar la menopausia sin prejuicios ni tabúes. Es fundamental encontrar herramientas como la nutrición, que ayuden a aliviar estos síntomas y a recuperar la confianza y bienestar en esta nueva etapa del ciclo de la vida.

Mantener el equilibrio e integridad de la mucosa vaginal es algo fundamental, y en esto, la alimentación juega un rol importante ayudando a reducir las molestias, regular los efectos y fomentar la salud de los tejidos.

La alimentación es fundamental para luchar contra los cambios en la vagina causados por la menopausia. Compartir en X

Omega 3

Aquí, podemos hacer una división entre los diferentes micronutrientes y grupos de alimentos. Por un lado, podemos encontrar los ácidos grasos omega-3, presentes en frutos secos como las nueces o semillas de chía y pescados azules.

Estos ácidos grasos, gracias a su actividad antiinflamatoria, pueden ayudar a incrementar la elasticidad de los tejidos vaginales consiguiendo un mayor confort de la mujer.

Los ácidos grasos ayudan a devolver la tonicidad de los tejidos que suele reducirse en la vagina como uno de los cambios en la menopausia. Compartir en X

Vitaminas

Dentro del grupo de vitaminas, hay cuatro esenciales para la salud vaginal y lidiar con sus cambios durante la menopausia:

  • La vitamina A, presente en alimentos como la zanahoria, la batata, la calabaza, las espinacas o el hígado, ayuda a mantener la mucosa vaginal en buen estado y reduce la sequedad y mejorando la capacidad de regeneración celular. Además, refuerza el sistema inmunitario, lo que hace que la zona sea menos propensa a infecciones.
  • Por otro lado, en alimentos como las almendras, aguacate o aceite de oliva virgen extra podemos encontrar vitamina E, un potente antioxidante protector de las membranas celulares durante el estrés oxidativo, encargada de reducir el picor, sequedad e irritación.
  • La vitamina D contribuye a regular la salud epitelial y función inmunológica. Para asegurar unos niveles adecuados es fundamental la exposición solar y el consumo de alimentos como lácteos enriquecidos, yema de huevo y pescados azules.
  • Por último, la vitamina C mejora la microcirculación y síntesis de colágeno, lo que ayuda a mantener la elasticidad de la mucosa vaginal. Adicionalmente, al igual que las otras vitaminas, tiene un papel antioxidante que refuerza las defensas frente a infecciones. Podemos encontrarla en frutas cítricas, kiwi, fresas, pimientos, brócoli o perejil, por lo que una dieta rica en vegetales frescos es una buena forma de asegurar su aporte diario.

Fitoestrógenos

Más allá de las vitaminas, hay otros aspectos dentro de la nutrición que pueden marcar la diferencia.

Los fitoestrógenos, presentes en alimentos como la soja, el sésamo o semillas de lino, tienen una estructura similar a los estrógenos y, aunque su efecto es más suave, pueden ayudar a aliviar algunos síntomas si su consumo es regular.

Hidratación

Adicionalmente, es fundamental mantener una buena hidratación, no solo a través del agua, sino incluyendo frutas y verduras frescas en la alimentación diaria.

Pre y probióticos

Por último, es esencial cuidar el microbiota intestinal con alimentos ricos en prebióticos y probióticos que puedan ayudar a mantener el equilibrio de la flora vaginal, algo especialmente importante cuando la mucosa está más vulnerable.

Suplementos

Aunque la alimentación tiene un papel fundamental, en algunos casos, puede ser necesaria una ayuda extra mediante complementos que contengan omega-3, isoflavonas, vitamina E y D que fomenten la salud de la mucosa y el equilibrio hormonal.

Si no llegamos a los niveles requeridos de nutrientes para vencer los cambios en la vulva y vagina por la menopausia, es probable que tengamos que recurrir a los suplementos. Compartir en X

Es fundamental no olvidarse de otros factores como son el ejercicio físico, el descanso y la correcta gestión del estrés.

En conclusión, la menopausia es una etapa de la vida de la mujer donde se experimentan muchos cambios tanto físicos como hormonales. Al disponer de diversas herramientas como hábitos saludables y una alimentación adecuada, podemos conseguir llevar a cabo un enfoque integral que nos permita reconectar con el propio bienestar.

¡No olvides compartir este post con todas tus amigas, para que ellas también puedan luchar contra los enormes cambios que provoca la menopausia!

Nosotras ya hemos comenzado a alimentarnos de forma saludable, porque Yo Elijo Cuidarme, ¿y tú?

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