Dieta blanda, ¿en qué consiste y en qué ocasiones es realmente útil?

La dieta blanda, ¿qué es y qué alimentos utiliza?

Te explicamos qué es la dieta blanda, qué alimentos incluye, para qué situaciones y problemas gastrointestinales es útil y un menú de ejemplo.

¿Has oído hablar alguna vez de la dieta blanda? Probablemente no solo hayas oído hablar de ella, sino que también la has puesto en práctica en alguna ocasión en la que no te hayas sentido bien y hayas padecido algún problema gastrointestinal.

Desde Yo Elijo Cuidarme, queremos contarte todo sobre esta dieta para que, en el caso de necesitar consumirla, puedas acudir a este artículo y consultar lo que necesites.

¿Qué es la dieta blanda?

Lo primero que hay que entender es que no es lo mismo una dieta blanda que una dieta de consistencia blanda, ya que este concepto muchas veces se puede malinterpretar.

La dieta de consistencia blanda es para aquellas personas que aún no hayan adquirido las capacidades de masticación de forma completa, o aquellas personas que tengan problemas al masticar alimentos de consistencia más dura.

La dieta blanda y la dieta de consistencia blanda son dos cosas distintas, ¡no deben confundirse! Clic para tuitear

Por otro lado, la dieta blanda es aquella que se compone de alimentos cuya digestión no supone un gran esfuerzo para el tubo digestivo y, de esta forma, ayuda a que se recomponga ante algún problema de salud, como por ejemplo:

  • Gastritis que cursa con dolor de estómago y reflujo gastroesofágico.
  • Diarrea.
  • Vómitos.
  • Post operatorios, en los que se vea intervenido algún tramo del tracto digestivo o sus órganos anexos. En estos casos siempre se tiene que iniciar con una dieta líquida y posteriormente blanda, para ir comprobando la tolerancia del organismo a los alimentos de nuevo.
  • Antes de una prueba diagnóstica, como por ejemplo una colonoscopia, en la que, para una mejor resolución de la prueba, se necesita una dieta blanda para crear el mínimo residuo digestivo posible.

Alimentos prohibidos en la dieta blanda

Como hemos mencionado anteriormente, la dieta blanda consiste en alimentos de fácil digestión, por lo que es obvio que hay algunos que estarán fuera de lugar. Por ejemplo:

  • Alimentos grasos. Frutos secos, alimentos con proceso de fritura, bollería industrial, etc. Estos alimentos, al ser ricos en grasas, a pesar de que, en el caso de los frutos secos sean saludables, son muy difíciles de digerir por un sistema digestivo dañado, por lo que es conveniente eliminarlos en este tipo de dietas.
  • Alimentos ácidos como el tomate o los cítricos.
  • Alimentos picantes como aquellos que llevan salsas picantes o guindilla, por ejemplo.
  • Alimentos flatulentos como las bebidas con gas, las verduras crucíferas (brócoli, coliflor, repollo, coles de Bruselas, etc.) y legumbres (garbanzos, lentejas, etc.).
  • Alimentos excitantes como el chocolate, el café o el té.
  • Alimentos dulces ya que, los alimentos ricos en azúcares, pueden aumentar la atracción al agua y de esta forma, empeorar la digestión y propiciar un proceso diarreico. Por ello, deben estar excluidos de una dieta blanda.
  • Cereales integrales pues empeoran la digestión ya que la fibra es más difícil de digerir.
  • Lácteos no fermentados. Ante determinados procesos de gastroenteritis, la digestión de la lactosa es mucho más dificultosa y puede favorecer la molestia gastrointestinal.
  • Alimentos sazonados, marinados o ahumados.
El objetivo de la dieta blanda es hacer que el sistema digestivo trabaje lo mínimo posible, por lo que se hace necesario evitar los alimentos pesados. Clic para tuitear

Dieta blanda, ¿en qué consiste y en qué ocasiones es realmente útil?

Alimentos permitidos en la dieta blanda

Ahora que ya tienes claro los alimentos que no se pueden comer bajo ningún concepto en una dieta blanda, te damos a conocer los que sí debes incluir en este tipo de alimentación que tiene como objetivo un mejor funcionamiento del tracto digestivo y la rápida recuperación ante alguna dolencia.

  • Verduras cocidas como la zanahoria, el calabacín y la calabaza. Es muy importante ir introduciéndolas poco a poco y que estén bien cocidas, ya que así no dificultará la digestión.
  • Tubérculos como la patata o el boniato, son astringentes, por lo que ayudan a reducir el proceso diarreico.
  • Cereales como el pan blanco, el arroz o la pasta. Hay que recordar que no deben ser integrales, aunque sean más saludables. Hay que tener en cuenta que es una dieta pautada para personas con problemas de salud intestinal y la fibra contenida en los cereales integrales no haría más que dificultar el proceso de recuperación.
  • Frutas. Mejor peladas, ya que la piel contiene fibra y puede empeorar la enfermedad. Las frutas más recomendables son la pera, el plátano maduro y la manzana, a ser posible, asada.
  • Carnes y pescados blancos, ya que los pescados azules son grasos y no se recomiendan.
  • Huevos, preferiblemente cocidos.
En la dieta blanda hay que evitar pieles de frutas y verduras y cocinar los alimentos hervidos o a la plancha sin grasas y con poca sal, o ninguna. Clic para tuitear

Además de los alimentos a incluir en esta dieta, queremos darte unos consejos para mejorar la asimilación de estos:

  • Comer cantidades muy pequeñas y muchas veces a lo largo del día para no sobrecargar el tracto intestinal.
  • Comer despacio y masticar bien los alimentos, para “digerirlos” de forma externa y que el intestino tenga que trabajar lo menos posible ya que de esta forma, se recuperará con mayor rapidez.
  • No comer alimentos extremadamente fríos ni calientes, pero sí intentar que estén bien cocinados.
  • Dejar reposar la comida para evitar posibles reflujos.

Un ejemplo de menú diario de dieta blanda

Si no tienes muy claro por dónde empezar, aquí te dejamos una muestra de lo que podría ser un menú de dieta blanda:

  • Desayuno: infusión de hinojo y fiambre de pavo.
  • Media mañana: yogur natural sin azúcar.
  • Comida: caldo de patata y zanahoria con pollo hervido.
  • Merienda: manzana asada.
  • Cena: arroz con merluza hervida.

Ha quedado claro, pues, que la dieta blanda es una dieta de fácil digestión, cuya práctica no debe alargarse más allá de tres o cuatro días hasta que el tracto digestivo comienza a recuperarse.

¿Sabías todo esto sobre la dieta blanda? ¡Es posible que tus amigos tampoco! ¿Por qué no compartes este artículo en tus redes y así ellos también podrán poner en práctica estos consejos cuando lo necesiten?

Y ya sabes que, si quieres recetas de la dieta blanda, llevar una alimentación más saludable o tienes cualquier duda relacionada con la alimentación, estaremos encantados de ayudarte en nuestro Servicio Gratuito de Nutrición Online. Recuerda que somos lo que comemos, y siempre debemos poder decir “¡Yo Elijo Cuidarme!”.

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