¿Por qué no consigues adelgazar?

Es, sin duda, la pregunta del millón: “¿Por qué a pesar de que ‘lo hago todo bien’ no consigo adelgazar y perder esos kilos que tanto me estorban?”. Por lo general, cualquier estrategia dirigida a la pérdida de peso pasa por una ecuación aparentemente sencilla en la que únicamente entran en juego dos factores:

  • La ingesta energética
  • El gasto energético

La consabida traducción es que comiendo menos y haciendo más ejercicio todo es posible. La teoría es preciosa y nos recuerda esa popular frase del cómico manchego José Mota: “las gallinas que entran, por las que salen”. En la práctica, sin embargo, el cuento cambia un poquito.

39-por-que-no-consigues-adelgazar-cita-1

Investigaciones recientes apuntan a nuevas razones por las que para algunas personas no es tan sencillo bajar de peso. Hoy hablaremos de dos de ellas: la teoría de la recompensa y el papel de la microbiota intestinal.

 

La teoría de la recompensa

Nuestro cuerpo, en su infinita sabiduría, se supone capaz de regular la ingesta energética, de modo que lanza señales de saciedad cuando hemos comido y de hambre cuando necesitamos reponer reservas. De esta misión se encargan ciertas hormonas, entre las que destaca la leptina.

Estudios recientes apuntan a que nuestro cuerpo, a pesar de ser muy sabio, no es infalible. Parte de la culpa la tienen algunos alimentos, generalmente los más apetecibles y gratificantes, que son capaces de distraer a nuestra amiga leptina (y compañía) de sus funciones. El consumo de estos alimentos desencadena respuestas en el cerebro que, lejos de provocar la sensación de saciedad, estimulan su consumo de forma compulsiva. Y sí, estamos hablando, entre otros, de los azúcares, esos amigos que han conseguido pasar de puntillas mientras las grasas cargaban con toda la mala fama.

Las personas que sufren estos complejos desajustes neurobiológicos (similares a los que se desencadenan con una adicción) tienen un poquito más difícil perder peso.

 

El papel de la microbiota intestinal

Distintas investigaciones han encontrado diferencias en la flora intestinal entre las personas obesas y con normopeso. En las personas obesas se encuentra un mayor número de bacterias llamadas firmicutes y un menor número de otras llamadas bacteroidetes.

Al parecer, las bacterias firmicutes tienen una mayor capacidad de extraer energía de los alimentos. Es decir, una persona con mayor proporción de firmicutes será capaz de absorber más calorías del mismo alimento que otra persona con distinta flora bacteriana.

 

39-por-que-no-consigues-adelgazar-3-800x524¿Qué puedes hacer para adelgazar?

La solución no es fácil y son necesarias más investigaciones sobre estos temas. No obstante, podemos poner algo de nuestra parte:

  1. Restringiendo al máximo todos aquellos alimentos de capricho cuya ingesta está asociada al placer como snacks, dulces, bollería… Ya, ya, ya lo sé, son los que más nos gustan. Pero la vida es así.
  2. Aumentando el consumo de fibra ya que además de su clásica función sobre el tránsito, posee otras muchas funciones beneficiosas como mantener a raya el equilibrio deseable en nuestra flora y fauna intestinal.

En resumen: consumir menos azúcar y más fibra puede tener una relevancia más importante de la que hasta ahora pensábamos sobre el control de peso, así que… ¡manos a la obra!

Marián García

9 comments

  1. Lourdes 13 abril, 2016 at 23:36 Responder

    Es muy cierto lo que dicen. Yo he cambiado mi dieta de poco a casi ningun consumo de azucar y de mayor ingesta de fibra y el resultado ya lo estoy viendo. Me encantan sus articulos de nutricion porque siempre aprendo.

    • Marián García 14 abril, 2016 at 08:59 Responder

      ¡Es genial, Lourdes! Sigue así, pronto verás las mejoras 🙂
      ¡Y celebro que te gusten los artículos! Síguenos, que iremos compartiendo consejos.
      Un abrazo!

  2. Paco Bernabeu 19 abril, 2016 at 16:22 Responder

    Pues nada , tomaré nota, a causa de una lesión ,no puedo practicar deporte, analizando tu consejo, es muy interesante , veremos los resultados.
    Muchas gracias .
    Saludos para tod@s !!;)

  3. Laura 19 abril, 2016 at 19:38 Responder

    Me gustan muchísimo tus publicaciones, además me resultan muy interesantes y aprendes mucho, yo soy del gremio y la verdad que me encanta. Este artículo en particular es muy interesante ya que siempre estoy a dieta porque soy de ser gordita, estaría bien que pusieses un post con ejemplos de una dieta rica en fibra, ejemplos de desayunos y cenas, que, en general es lo que más cuesta decidir por lo menos a mi, jeje, un saludo!

    • Marián García 20 abril, 2016 at 09:55 Responder

      ¡Me alegro que te gusten los posts y que te sean útiles! Por lo que dices de las recetas, te recomiendo que te registres en el Servicio Dietista Online (http://goo.gl/j3qoda). ¡Seguro que mi compañera Laura Rojas puede ayudarte!
      ¡Un abrazo y ánimo!

  4. mar 28 abril, 2016 at 14:28 Responder

    Pues en mi paso algo falla,voy al gimnasio todos los días y sudo la gota gorda ,bebo mis 2 litros de agua diarios,hago mis 5 comidas (media mañana y tarde:una pieza de fruta),pan solo en el desayuno,nada de alcohol(menos mal que no me gusta ni siquiera la cerveza),ni resfrescos light,todo a la plancha y mucha verdura y fruta,y no pierdo ni un gramo…..tengo hipotiroidismo (cada vez más)………y ayer me dijo mi endocrino que el estrés por no perder peso me está causando que no lo pierda…………….un circulo vicioso,y me sobran mas de 30 kg!!!!!!!!!!!!!.Ayer me volvió a cambiar la dieta…….me ha dicho que una vez a la semana me de un capricho,por ejemplo un helado el domingo,a ver cómo me va-

    • Marián García 2 mayo, 2016 at 10:58 Responder

      Hola Mar,
      Como comentábamos en el post, son muchas las variables que intervienen en la pérdida de peso, entre ellas los posibles desajustes neurohormonales. En tu caso con el hipotiroidismo tienes que luchar contra un factor más y por ello es importante que sigas las indicaciones de tu endocrino. Te recomendaría que, a pesar de ese heladito del domingo que te ha recomendado, intentaras limitar al máximo el consumo de azúcares para así ir rebajando poco a poco la apetencia por este tipo de alimentos, que llega a ser casi adictiva. No te desanimes y aprovecha estos días de primavera tan estupendos para hacer ejercicio al aire libre, que siempre es motivador 🙂
      ¡Mucho ánimo!

  5. Ana Romero 20 febrero, 2017 at 16:31 Responder

    Buenos días,

    Yo he incrementado el deporte de dos días a la semana a 5 días, anulado casi todo el azúcar (o todo), estoy haciendo una dieta disociada que ya me funcionó muy bien el año pasado y el resultado no ha sido nada bueno. Incluso estoy engordando. Es verdad que he dejado de fumar hace un mes y medio y sé que me vais a decir que es por eso, pero estoy un poco desesperada.
    Ademas al dejar de fumar, me estreñí muchísimo y me siento todavía mas hinchada. Me recomendaron tomar semillas de lino doradas y en eso estoy. Por favor, necesito algún consejo, de los de verdad!!

Deja tu comentario