¿Cómo no rendirse? 5 Consejos para no tirar la toalla

Consejos para no tirar la toalla

¿Cuántos proyectos has dejado a medias por falta de fuerza de voluntad? ¿Cuántas veces te has arrepentido después? Nuestra psicóloga Patricia Ramírez te da 5 consejos para no rendirse ni tirar la toalla jamás.

Seguramente, a lo largo de la vida, has dejado de luchar por tus objetivos por falta de tiempo, de recursos o factores externos. La realidad, es que has aparcado tus sueños porque tu cabeza ha generado excusas que han ganado la batalla a tu fuerza de voluntad.

Esa fuerza es la capacidad que tenemos para decidir qué hacer, y optar por un determinado tipo de comportamiento. Normalmente, se asocia a los cambios a corto plazo que tienen repercusión a largo plazo. Durante este proceso nos rendimos y tiramos la toalla porque no vemos resultados, nos desmotivamos, juzgamos y excusamos repetidamente.

Estoy aquí para ayudarte a alcanzar todo lo que te propongas, y por eso te traigo 5 consejos para no rendirse y no tires la toalla. ¡Vamos a ello!

¿Cómo no rendirse? 5 Consejos para no tirar la toalla

La gente exitosa no comete menos errores que aquellos que se quedan en el camino. Comenten los mismos, pero son capaces de reinventarse y empezar de nuevo. Perseveran y van detrás de sus sueños. ¡Lucha por tus objetivos! Comparto contigo cinco consejos para no rendirse que son una buena estrategia para alcanzar tus metas:

Consejos para no rendirse y para no tirar la toalla

No te juzgues

Tus errores no te definen, tú no eres tus errores. Te define tu actuación en completo. Y tú eres valioso por todo aquello que haces, inclusive por los errores que cometes.

Cada vez que nos equivocamos solemos etiquetarnos con frases tales como “no eres capaz”, “no lo vas a conseguir”. Una mala gestión del error. Estas etiquetas hacen que perdamos nuestra motivación.

Cuando cometas un error, usa esta palabra clave: “sucede”. Un error sucede. ¡Ya está! Cuando te equivoques, cuando comas lo que creas que no debes, simplemente di sucede, sin más. Y a partir de ahí, analiza por qué ha pasado y… ¡corrige para la próxima vez! Esto te ayudará a recuperar la motivación.

El camino

Lo valioso es cada paso que das. Hay veces que la meta es tan a largo plazo que te desesperas. Pero si te concentras en esa planificación que tienes desde el inicio, es decir, aquello que quieres conseguir cada semana, y cada vez que lo consigas te dices “qué bien lo estoy haciendo”, “un pasito más, ya me queda menos”, al final te vas a sentir motivado, clave para no rendirse.

Recuerda tu porqué

Nunca olvides por qué estás aquí. Si pierdes la motivación, si pierdes el sentido, también se desplomarán tus fuerzas.

Muchas veces, con un objetivo tan a largo plazo, y viéndolo tan lejos, se flaquea. Pero si tú vas visualizando lo que quieres conseguir, cómo será tu vida cuando lo consigas, en qué la va a mejorar, cómo te sentirás… ¡serás capaz de encontrar y mantener la motivación!

No escuches tu voz cómoda

Hay un diablito que tienes en el cerebro que te dice: “cómete el chocolate”, “no salgas a correr”, “¡pero si hace frío!”, “pero ¿a dónde vas?”, “un día es un día, mañana retomas tus hábitos alimenticios correctos”.

Este diablito, que está guiado de forma inmediata por tus impulsos y por aquello que te gusta, tiene un montón de argumentos para convencerte. En cuanto te pongas a hablar con él estarás perdido. Yo utilizaría una frase que tiene mucha eficacia: “¡cartucho cartucho que no te escucho!”. Y cada vez que el diablito te hable, “¡cartucho cartucho que no te escucho!”. Si te pones a razonar con él, pierdes la batalla.

Si quieres saber más, en otro artículo puedes descubrir las 7 claves para no perder la motivación en el ejercicio.

Cinco minutos para controlar el impulso

El impulso te llevará a actuar de forma inmediata, sin pensar las consecuencias a largo plazo, perdiendo de vista todo aquello que te hace sentir bien.

La frustración, la ansiedad, el ritmo de trabajo hace que quieras compensar a través de la comida, sobre todo la comida calórica, con muchos hidratos de carbono, que genera endorfinas, y te da una falsa sensación de bienestar. De esta manera comienza la manera impulsiva de comer sin poder controlar el apetito.

Si tú eres capaz, no de prohibir el alimento, pero sí de retrasar el impulso durante cinco minutos, el apetito, serás capaz de vencerlo.

Cuando quieras, y tengas esas ganas de decir “ahora me comería…” lo que fuese, espera, no prohíbas. Di: “perfecto, si dentro de cinco minutos tengo ganas, lo haré”. Si tratas de trabajar tu paciencia y tu reflexión, clave para no rendirse, ¡verás qué fácil que es que desaparezca ese impulso!

Por último, recuerda también que, cuando te falle la motivación, tira de responsabilidad.

Recuerda los cinco consejos para no rendirse que te acabo de dar para no rendirse. Lo de en casa de herrero cuchillo de palo no va conmigo. Trato de ser una persona coherente, y estos cinco consejos también los aplico. Cuando me levanto por la mañana y hace frío y no tengo ganas de salir a correr, ¡no escucho la voz cómoda! Porque yo elijo cuidarme, ¿y tú?

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