Higiene íntima femenina, ¡no olvides cuidarla!

Higiene íntima, ¿cómo cuidarla y con qué productos?

Cuidar nuestra zona íntima con una correcta higiene es de suma importancia para evitar la sequedad y otras afecciones. Descubre por qué debemos cuidar esa zona y con qué productos.

La higiene íntima es algo que las españolas hemos dado por sentado durante años. ¡Mal hecho! Suspenso, esa es la nota que obtenemos las españolas en higiene íntima. Desconocemos las precauciones que debemos tener en esta zona y damos por hecho que el gel de ducha es lo más apropiado. Sigue leyendo y descubrirás todo lo que debes hacer y evitar para mantener una correcta salud íntima.

Solo el 18 % de las españolas utilizamos productos específicos para ella. Nos creemos que el gel de ducha del cuerpo vale igualmente para la vagina. ¡Craso error! ¿Por qué? Por lo mismo que no utilizas la misma limpiadora para la cara que para el cuerpo, o la misma crema para el día como crema de noche.

Los productos de higiene íntima están pensados para cuidar esa zona con una piel más sensible y delicada, más húmeda y con un pH y una flora distintos. Clic para tuitear

“Porque la vagina tiene sus propias características. Para empezar está rodeada por una piel más sensible y delicada. En segundo lugar es más húmeda y, en tercer lugar, tiene un pH y una flora distintos”, según Marta Sánchez-Dehesa, coordinadora de ginecología del HM IMI Toledo (tel. 616 90 52 81) y asesora de Miss Vivien.

¿Por qué usar productos de higiene íntima?

No es cuestión de que la cosmética quiera vender y vender sin razón. Los productos de higiene íntima están pensados para cuidar esa zona que es mucho más delicada que el resto de cuerpo. Mira algunas de sus características.

Cuestión de pH

Tener cierta cantidad de flujo es normal, pues este se produce por las glándulas del cuello uterino y es una especie de moco transparente. Lo importante es que sepas que su pH cambia a lo largo del ciclo y también con la edad.

“En edad fértil lo normal es tener un pH de entre 4.5 y 5, mientras que con la menopausia este cambia a 7. Además durante el embarazo se vuelve más ácido bajando a 4 y con la menstruación pasa lo contrario, llegando hasta 6”, detalla la Dra. Sánchez-Dehesa.

Además, el flujo vaginal tiene un papel protagonista en la vagina, especialmente en edad fértil: si su pH no es el adecuado los espermatozoides no llegarán a buen puerto para conseguir la fecundación. Otra cosa importante es que si su cantidad y calidad no es la adecuada, pueden aumentar nuestras posibilidades para coger infecciones.

De hecho, un 75 % de las mujeres experimenta al menos una infección vaginal a lo largo de su vida y más del 50 % de estas repiten el episodio entre 2 y 4 veces en un año.

Flora en equilibrio

Otra protagonista indiscutible de tu vagina es la flora vaginal. Un conjunto de bacterias buenas, en su mayoría Lactobacillus, que mantienen el pH vaginal. “Tienen una función protectora y producen ácido láctico y otras sustancias para mantener el pH vaginal ácido e inhibir así la proliferación de micoorganismos patógenos.”, detalla la ginecóloga.

De hecho, cuando la flora bacteriana se encuentra desequilibrada, la vagina es más propensa  a que otras bacterias malas, virus y hongos (levaduras), se instalen en ella. Entonces no es extraño que se produzcan algunas infecciones, como una vaginosis bacteriana, cistitis y vaginitis, clamidia, gonorrea, tricomoniasis, candidiasis vaginal y otras infecciones de transmisión sexual (ITS).

Una mala higiene íntima da lugar a enfermedades e infecciones en la zona, como la candidiasis vaginal. Clic para tuitear

De todas ellas la más frecuente es la candidiasis vaginal. Hasta el punto de que 3 de cada 4 mujeres la contraeremos en algún momento de nuestras vidas. Es causada por un hongo oportunista llamado Cándida que aprovecha una bajada del sistema inmunológico para colonizar la vagina.

También tienes más papeletas si estás embarazada, tus niveles de azúcar en sangre no están bien controlados, utilizas anticonceptivos con dosis altas de estrógeno, te realizas duchas vaginales o has tomado recientemente antibióticos. De ahí que la higiene durante el embarazo en la zona íntima sea aún más importante.

La Dra. Sánchez-Dehesa todavía añade algún motivo más por el que se contrae la cándida: “y si sufres estrés, utilizas productos de higiene inadecuados, tienes relaciones sexuales sin protección o mantienes la humedad en la zona, por eso el verano es una época propicia”.

Sabrás que la has “pillado” si experimentas ardor, picazón, y tienes el flujo espeso y de color blanco. La buena noticia es que es una infección que se controla bien con medicamentos antifúngicos en forma de cremas, comprimidos, ungüentos o supositorios que se colocan en la vagina.

Higiene íntima, ¿cómo cuidarla y con qué productos?

¿Cómo mantener una correcta higiene íntima?

Para evitar que tu flujo o tu flora vaginal se vean desequilibrados y contraigas una infección, te contamos lo que debes y lo que no con la zona más íntima y delicada de tu cuerpo.

Realiza un autoexamen periódico

Al igual que te realizas un autoexamen mamario todos los meses (y si no lo haces, deberías), es conveniente que conozcas y examines tus genitales externos una vez al mes.

“Hay que observar que la zona no esté roja, irritada y que el flujo sea transparente y haya una cantidad normal”, aconseja la ginecóloga.

Previene infecciones con los probióticos

Se trata de “bacterias amigas” que viven en el cuerpo y ayudan a que funcione correctamente. Los probióticos, que también ayudan a adelgazar, pueden ayudarte a mantener una correcta salud íntima.

Los laboratorios que los comercializan aseguran que, a menudo, ayudan a que el cuerpo se defienda contra las infecciones causadas por bacterias dañinas u otros gérmenes. Aunque hay mucha controversia al respecto, ya que unos profesionales sí ven evidencia científica en ellos y otros no.

“Algunos estudios han sugerido que los comprimidos de probióticos pueden mejorar la salud, pero no hay pruebas suficientes para asegurarlo. Es necesaria más investigación”, aseguran desde la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia.

Sin embargo, “la toma de probióticos de forma oral sería útil cuando se está tomando antibióticos, para evitar una candidiasis vaginal. Los antibióticos eliminan todas las bacterias, las buenas y las malas, y los probióticos vendrían a reponer y equilibrar las buenas.”, asegura la Dr. Sánchez-Dehesa.

¿Y por vía vaginal? Los probióticos vaginales están formados por una o más cepas de micoorganismos vivos que se han aislado de la vagina (Lactobacillus normalmente) y que se adhieren a la mucosa vaginal.

Según datos del último Congreso SAMEM (Encuentro Nacional de Salud y Medicina de la Mujer), son recomendados por un 25% de los ginecólogos a mujeres con más de dos infecciones al año. Parece que por esta vía, la vaginal, si hay evidencia científica importante en la disminución del número de infecciones de repetición.

Elige un gel íntimo adecuado a tu pH vaginal

Ya lo hemos dicho antes, no puedes usar el mismo producto para tu higiene íntima que para el resto de tu cuerpo.

Lo idóneo es utilizar un gel íntimo que no tenga perfumes ni parabenos, lo más natural posible, y con un pH de entre 4.5 y 5 en la edad fértil y de hasta 7 durante la menopausia.

Utiliza un gel íntimo que no tenga perfumes ni parabenos, lo más natural posible, y con un pH de entre 4.5 y 5 en la edad fértil y de hasta 7 durante la menopausia. Clic para tuitear

Lo importante es que el gel tenga un pH que se asemeje al que tenemos en las diferentes etapas de nuestra vida. Así podremos llevar a cabo una higiene íntima natural.

¿Y cuándo utilizarlo? Con hacerlo una vez al día es suficiente. El exceso de higiene tampoco es bueno. Se debería usar un jabón íntimo específico en la ducha de la mañana. Si por la noche necesitamos lavarnos, hacerlo solo con agua.”

Cuida tu hidratación y lubricación vaginales

En caso de necesitar una hidratación extra, algo que pasa durante la menopausia debido a la atrofia y sequedad vaginales que se producen –cerca del 50% de las mujeres entre los 40 y 50 años en la pre-menopausia y menopausia tienen problemas de sequedad vaginal-, es recomendable utilizar lubricantes e hidratantes vaginales.

Ambos productos se pueden adquirir sin receta médica, pero tienen indicaciones distintas. Los lubricantes están diseñados para reducir la fricción y la incomodidad de la sequedad durante la relación sexual. Y se aplican en la vagina o en el pene antes de tener relaciones sexuales.

Por su parte, “los hidratantes vaginales están formulados con ácido hialurónico para permitir que el agua se retenga en la mucosa vaginal”, explica la doctora. Se aplican en la vagina tres veces a la semana para permitir un efecto hidratante continuo. Y no deben ser utilizados antes de tener relaciones sexuales, ya que pueden llegar a ser irritantes.

¿Qué no hacer para una correcta higiene íntima?

Ya sabemos lo que debemos hacer para mantener una higiene íntima adecuada. Pero además de eso, hay algunas acciones que debes evitar para mejorar tu salud íntima y huir de las infecciones.

Esquiva la humedad constante

Debes mantener tu zona genital lo más limpia y seca posible. Para lograrlo, después de ducharte procura secarte la vulva con una toalla de algodón dándote suaves golpecitos.

Además, para evitar la humedad olvídate del uso de salvaslips y compresas, salvo cuando sea necesario porque estás con la menstruación.

Usar los salvaslips y compresas a diario provoca humedad y, con ello, un hogar acogedor para bacterias y gérmenes. Clic para tuitear

Cumplen un papel absorbente durante la regla, pero no deben usarse a diario porque llevan celulosa y perfumes que pueden irritar la zona. Y si no tienes más remedio que usarlos, no olvides cambiarlos al menos cada cuatro horas.

¿Qué pasa con los tampones? Tres cuartos de lo mismo, con un dilema añadido: ¿es mejor utilizar copa menstrual que tampón? “Hay que utilizar aquello con lo que una se sienta más cómoda”, recomienda la asesora de Miss Vivien, pero es cierto que el tampón es más absorbente y la copa menstrual implica ser rigurosa con su higiene y desecharla al cabo de unos seis meses. Si no adquirimos este compromiso es preferible utilizar un método desechable.

Otro consejo: ¡no duermas con tampones!

Descarta el papel higiénico teñido

Es cierto que cada vez es menos frecuente encontrar rollos de papel de colores y que los fabricantes apuesten por el blanco, pero haberlos, los hay.

“Los pigmentos del papel higiénico pueden producir irritación o alergias y no favorecen para mantener una higiene íntima correcta.”, advierte la coordinadora de ginecología del HM IMI Toledo.

No te realices duchas vaginales

Puede que te sientas más limpia si te realizas duchas vaginales durante la regla o después de haber mantenido una relación sexual, pero esto, en realidad, no hace otro cosa que empeorar tu flujo vaginal provocando sequedad.

Además, “las duchas eliminan las bacterias sanas que recubren la vagina y están allí precisamente para protegerla contra las infecciones”, apunta la Dra. Sánchez-Dehesa.

Evita el uso de pantalones extremadamente apretados

Pueden causar irritación. Mismo motivo por el que hay que evitar el uso de pantis; en su lugar es preferible usar medias con elástico o liguero.

Desde la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia recomiendan vestir con pantalones anchos, faldas o vestidos.

Di no a la ropa interior de seda, licra o nailon

“En general, los materiales sintéticos no son muy absorbentes y restringen la transpiración y el flujo de aire. Esto puede incrementar la sudoración en el área genital, lo cual podría ocasionar irritación.”, asegura la ginecóloga.

En su lugar, debes optar por las prendas de algodón y procurar que sean holgadas. El algodón es hipoalergénico por lo que previene alergias, irritaciones y picores, protege de la humedad constante y deja respirar mejor la zona.

No te creas lo del yogur en la vagina

No es leyenda popular, es cierto que algunas mujeres se ponen yogur natural directamente en la vagina con el fin de prevenir infecciones.

Sin embargo, es una práctica que los expertos no recomiendan. No hay estudios que hayan demostrado su efectividad.

Intenta dejar de fumar

El tabaquismo aumenta el riesgo de sufrir un cáncer de cuello de útero e incrementa las complicaciones cuando se ha contraído una infección vaginal.

Efectivamente, según un estudio publicado en la revista Nature por un equipo de investigadores americanos, el tabaco acaba con el equilibrio en la biodiversidad bacteriana de la flora vaginal.

Exactamente, el tabaco modifica la flora bacteriana y los metabolitos del entorno vaginal, la consecuencia de esto es que las fumadoras tienen un mayor riesgo de contraer infecciones genitourinarias (de origen bacteriano y viral) y de desarrollar olores desagradables.

No te depiles de manera integral

Por más de moda que esté, son muchos los ginecólogos que desaconsejan eliminar todo el vello de la zona genital. Es preferible que mantengan un mínimo alrededor de la uretra y el clítoris para proteger estas zonas de la proliferación de bacterias.

¿Tienes amigas, familiares o conocidas que descuidan su higiene íntima? ¡Pues comparte este artículo con ellos en tus redes!

Comienza poniendo en práctica estos consejos. ¡Nosotros ya hemos empezado! Porque Yo Elijo Cuidarme, ¿y tú?

2 comments

  1. Queti 14 julio, 2020 at 16:41 Responder

    ¡Muy buenas consideraciones sobre la higiene íntima! Sin duda, es un aspecto imprescindible de cuidar tanto en hombres como en mujeres por razones obvias. Eso sí, nosotros siempre recomendamos el uso de productos específicos para la zona y que estén formulados a partir de ingredientes naturales. Éstos son eficaces y totalmente respetuosos.

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