Alimentación sostenible; la dieta clave para tu salud y la del planeta

Alimentación sostenible; la dieta que cuida de ti y del medio ambiente

Una dieta basada en la alimentación sostenible, cuida de ti, de la salud de todos y del medio ambiente. ¿Sabes que puedes poner tu granito de arena optando por una dieta sostenible? ¡Haz el paso siguiendo estos sencillos consejos de expertos!

Estudios llevados a cabo prevén que, para el 2050, haya más de 9.000 millones de personas en la Tierra, lo cual conllevará un fuerte incremento en la demanda de alimentos.

Para el 2050 seremos más de 9.000 millones de personas en la Tierra, ¿habrá comida para todos? La alimentación sostenible es la solución. Clic para tuitear

Muchos países desarrollados consumen por encima de sus necesidades, incluyendo alimentos de origen animal que causan un impacto directo en el medio ambiente.

Todo ello crea una preocupación, a nivel mundial, sobre qué van a poder llevarse a la boca las generaciones venideras y, los resultados previstos, no son muy tranquilizantes.

¿Cómo se pueden vencer estas repercusiones negativas en el medio ambiente? Una dieta basada en la alimentación sostenible podría ser la solución.

¿Qué es una alimentación sostenible?

Además del consumo excesivo de muchos países, las cifras sobre la comida que tiramos, 1.339 toneladas al año, la mayor parte de ellas, alimentos no cocinados, es también muy preocupante.

Si todos optamos por un consumo responsable, desperdiciaremos menos alimentos y causaremos un menor impacto en el planeta. Clic para tuitear

Una alimentación sostenible se basa en lograr un sistema que reduzca la producción de alimentos, y por ende, el desperdicio de ellos.

Los tres cambios para lograrlo serían:

Consumir menos

El exceso en el consumo de alimentos influye directamente en nuestra salud, por lo que cuando lo evitamos, no solo cuidamos del medio ambiente, sino también de nosotros mismos y nuestra salud.

Reducir el desperdicio

Solo en Europa se tiran 88 toneladas a la basura de alimentos cada año. Esto podría evitarse consumiendo lo necesario y optando por ingredientes en su grado de maduración máxima.

Más consumo vegetal y menos animal

Los avances han sido tan grandes que ya tenemos a nuestro alcance, y a precios asequibles, todo tipo de alimentos de origen vegetal, que nos aportan los nutrientes necesarios.

La fabricación de estos no afecta negativamente al medio ambiente y, por tanto, son aptos para una alimentación sostenible.

Alimentación sostenible; la dieta clave para tu salud y la del planeta

¿Cómo convertir nuestra dieta en una dieta sostenible?

Viendo los beneficios que tiene tanto para tu salud como para el medio ambiente llevar una alimentación sostenible, ¡seguro que ya quieres ponerte manos a la obra!

Te contamos cómo adaptar tu alimentación a una dieta sostenible.

Todo a la alimentación verde

La verdura y la fruta deben ser protagonistas de nuestra alimentación. No solo eso, sino que escogeremos aquellas que son de temporada y también de cercanía: las que se cultivan en nuestro entorno más próximo.

Uno de los problemas, que más perjudica a nuestro planeta, es producir y consumir alimentos antes de su tiempo de maduración, además de que estos pierden sabor, pues no están en su momento idóneo para ser comidos.

Por lo tanto, debemos favorecer el ciclo natural de producción de la Tierra, eligiendo solo alimentos de temporada, con el punto ideal de maduración.

Por otro lado, al apostar por frutas y verduras cercanas a nuestro entorno contribuimos a la reducción de emisiones de CO2 ocasionadas por el transporte.

Proteína vegetal

Consumir proteína vegetal, en lugar de la proteína animal, es algo que los vegetarianos y los veganos están practicando desde hace años.

Pues bien, una dieta en mayor parte vegetariana no se trata de algo beneficioso solo para ellos, sino para cualquier persona que quiera cuidar su salud y proteger el planeta. ¿Cómo sustituimos el consumo animal?

Las legumbres son una fuente de proteína que cuida nuestra salud y la del medio ambiente Clic para tuitear

Las legumbres serían una excelente opción. Son beneficiosas para el medio ambiente porque fijan el nitrógeno del aire fertilizando los terrenos. Y para nuestra salud, son saciantes, su proteína vegetal no aporta colesterol y contiene fibra. No obstante, contamos también con el tofu, la soja o el seitán entre otros.

Más pescado y menos carne

Lo recomendable es limitar el consumo de carne a tres raciones por semana y, cada ración, no debería superar los 150 gramos.

En el caso del pescado lo ideal sería intentar no superar las tres raciones por semana y, preferiblemente, que sea de proximidad o ultracongelado, para seguir contribuyendo a la reducción del CO2 debido al transporte. Sería bueno comprobar si en sus etiquetas nutricionales se confirma como de pesca sostenible.

Durante dos o tres días a la semana debemos incluir, en nuestra dieta, proteínas de origen vegetal, en lugar de las de animal, como el tofu, las legumbres, tempeh, seitán, etc.

Sé sostenible en la compra

Compra solo lo que necesites, y para ello, en otro post, te damos las claves sobre cómo hacer la lista de la compra sabiamente.

Por otro lado, evita los productos sobreenvasados en plásticos, como bandejas de carne o frutas envueltas individualmente. ¡Ah! Y no olvides llevar siempre una bolsa de tela o rafia en tu bolso para cuidar del planeta.

El objetivo de una alimentación sostenible es comer como lo hacíamos antes. Cocinar con menos dinero, ahorrando en tiempos de cocción con una olla exprés y apostar por los ingredientes frescos y de temporada. Una mejora que notaremos en nuestra salud y en el medio ambiente.

Queremos que todos pongamos nuestros granito de arena llevando una dieta sostenible, así que ¡comparte este artículo en tus redes para que juntos creemos un mundo mejor!

Y no te olvides de nuestro Servicio Gratuito de Nutrición Online donde te informaremos de todo lo que necesites para que comiences con este tipo de alimentación.

Nosotros ya hemos empezado porque Yo Elijo Cuidarme, ¿y tú?

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