Alimentos funcionales, ¿qué son, clasificación y tipos existen?

Alimentos funcionales, clave para una buena salud

Te explicamos qué son y qué tipos hay de alimentos funcionales, clave para una buena salud y que no tienen que faltar en tu carro de la compra.

Desde Yo Elijo Cuidarme queremos tratar un tema que nos resulta sumamente interesante: el concepto de alimentos funcionales.

Nació en Japón en los años 80, cuando las autoridades sanitarias japonesas se dieron cuenta de que, para controlar los gastos sanitarios, generados por la mayor esperanza de vida de la población anciana, había que garantizar también una mejor calidad de vida.

Se introdujo así un nuevo concepto de alimentos que se desarrollaron específicamente para mejorar la salud y reducir el riesgo de contraer enfermedades.

¿Qué son los alimentos funcionales?

Los alimentos funcionales son aquellos que además de sus efectos nutricionales habituales, tienen compuestos biológicos (nutrientes o no nutrientes), que mejoran algunas de las funciones del organismo y nos ayudan a mantenernos saludables.

Un alimento funcional tiene como objetivo reducir el riesgo de contraer enfermedades, bien modificando el alimento o añadiendo ingredientes con efecto beneficioso sobre la salud. Son alimentos base en la dieta anticáncer porque pueden actuar en la prevención de ciertas enfermedades como el cáncer, la osteoporosis, enfermedades cardiovasculares o mejorar la salud gastrointestinal con un efecto probiótico.

Una dieta basada en alimentos funcionales puede prevenir enfermedades y, por tanto, alargar la vida. Clic para tuitear

Hay que diferenciar los alimentos funcionales de los alimentos enriquecidos. Estos últimos son aquellos que nos aportan uno o varios nutrientes que se sabe que la población los presenta en déficit como puede ser la leche fortificada con calcio.

¿Cómo son los alimentos funcionales?

Para que un alimento sea funcional debe presentarse en forma de alimento, no en forma de cápsulas, pastillas o polvos. Transformar un alimento en funcional se puede hacer a través de varios métodos:

  • Sustituyendo un componente que puede llegar a ser nocivo para la salud por otro que presente un efecto beneficioso. Esto se hace, por ejemplo, eliminando las grasas. Una muestra serían las leches desnatadas.
  • Eliminando un componente que se sabe que causa un efecto perjudicial, como sucede en las leches infantiles en las que se elimina una parte de las proteínas que causan alergia.
  • Se puede aumentar la concentración de un ingrediente presente de forma natural en el alimento hasta llegar a un nivel en el que se produce el efecto deseado como sucede con el omega-3.
  • Aumentar un compuesto de manera sea más estable, o más disponible reduciendo el riesgo de padecer una enfermedad o produciendo un efecto beneficioso.
Un alimento puede llegar a ser funcional de distintas maneras, bien sea añadiendo o quitando algo a su composición. Clic para tuitear

Los alimentos que se pueden considerar como funcionales son todos aquellos naturales, modificados o a los que se les han añadido ácidos grasos, vitaminas, minerales, sustancias antioxidantes, fibra, probióticos, prebióticos, simbióticos, antioxidantes y compuestos azufrados.

Alimentos funcionales, ¿qué son, clasificación y tipos existen?

¿Qué son los probióticos, prebióticos y simbióticos?

Desde Yo Elijo Cuidarme os explicamos la diferencia entre probióticos, prebióticos y simbióticos. Digamos que los tres en conjunto se podrían resumir como una clasificación de alimentos funcionales.

  • Los probióticos constituyen uno de los alimentos funcionales más consumidos y habitualmente se presentan como mezclas de lactobacilos y bifidobacterias.
  • Los prebióticos son ingredientes alimentarios, no digeribles, que afectan beneficiosamente al organismo mediante la estimulación selectiva del crecimiento y/o la actividad de una o de un número limitado de bacterias en el colon. Un buen ejemplo de este prebiótico es la leche materna que contiene oligosacáridos responsables de que se produzca mayor cantidad de bifidofacterias de los niños.  Esto marca una diferencia con los bebés que se alimentan con leche de fórmula.
  • Los simbióticos son una mezcla equilibrada, de probióticos con prebióticos, con el fin de aumentar la resistencia y el volumen de los probiótico en el intestino grueso.

Es muy importante saber que el efecto beneficioso de estos ‘añadidos’ debe conseguirse con las cantidades que habitualmente se consumen del alimento en sí.

El interés de los consumidores, entre la dieta y la salud, ha incrementado la demanda de información sobre los alimentos funcionales y son muchos los factores sociales y demográficos que contribuyen simultáneamente al creciente interés en este tipo de alimentos.

Lista de sustancias que influyen en los alimentos funcionales

Entre las sustancias de origen natural con efectos funcionales destacan: el calcio, la fibra, la jalea real y compuestos antioxidantes.

El calcio tiene efectos beneficiosos sobre los dientes y los huesos. También algunos estudios lo han relacionado como beneficioso para la salud arterial.

La fibra es beneficiosa para el tránsito intestinal. La EFSA ha reconocido este beneficio para algunos tipos de fibra.

La jalea real es un líquido viscoso, amarillento y con un sabor ácido que contiene multitud de ingredientes de interés para la salud como son las vitaminas del grupo B y minerales como el zinc, selenio, cromo y magnesio y aminoácidos esenciales entre otras sustancias.

¿Qué alimentos se pueden transformar en funcionales?

Los productos lácteos, las frutas y verduras, los cereales integrales son algunos ejemplos de alimentos que pueden convertirse en funcionales.

El aceite de oliva virgen, las aceitunas, el yogur, los frutos secos, los cereales integrales, los pescados y las frutas o las hortalizas pueden considerarse verdaderos alimentos funcionales naturales.

En el mercado existe una amplia gama de alimentos funcionales, ¡solo tienes que observar! Clic para tuitear

Hay evidencias científicas de que la dieta y la nutrición son factores muy importantes para el mantenimiento y promoción de la buena salud. Es por esto, que los alimentos funcionales no deben sustituir a ningún alimento natural, sino que deben incorporarse a nuestros aportes sobre la base de una dieta saludable, equilibrada y variada.

No hay duda de que conocer esta información es muy beneficioso. ¡Te animamos a que la compartas en tus redes sociales con los tuyos!

Y recuerda que si quieres llevar una alimentación equilibrada o conocer más sobre la lista de alimentos funcionales, tenemos a tu disposición nuestro Servicio Gratuito de Nutrición Online, donde te daremos el asesoramiento y la ayuda que necesites. Queremos que te unas a aquellos que pueden decir libremente ¡Yo Elijo Cuidarme! ¿Te apuntas?

Deja tu comentario