Cómo adelgazar siguiendo la crononutrición y los ritmos circedianos

Cómo adelgazar siguiendo la crononutrición y los ritmos circadianos

¿Sabías qué todo lo que comemos al final del día se convierte en grasa? ¡Pues, sí! ¿El motivo? Resulta que somos cronobiológicos. Para los que os estéis preguntando qué es o en qué consiste la cronobiología, decir que es la ciencia que estudia los ritmos biológicos que rigen nuestro organismo.

Nuestro cuerpo funciona con un reloj biológico interno, y dicho funcionamiento se reparte en periodos de 24 horas. A esto se le llama ritmo circadiano y es el encargado de regular todas las funciones del organismo: tanto las metabólicas, como las alimentarias, entre ellas, la sensación de hambre y saciedad, sueño, las horas de actividad, etc.

Los horarios sí importan para adelgazar

A menudo pensamos que una buena alimentación se basa en cubrir las necesidades nutricionales, pero nada más lejos de la realidad. También debemos preocuparnos del momento en el que se ingieren los alimentos. Es decir, una buena alimentación es una cronoalimentación.  ¡Lo importante no sólo es el qué, sino también el cuándo! Y ahora entenderéis el porqué.

Durante las primeras horas del día, el cuerpo presenta un notable nivel de energía, así que realizar el desayuno entre las 7 y las 8 de la mañana es fundamental para ponernos en marcha adecuadamente.

Debemos tener en cuenta que a medida que avanza el día, el organismo se prepara para la ingestión de alimentos y la realización de la digestión. Por todo ello, la hora de la comida más recomendable sería entre las 12 y la 1 del mediodía. ¡Así que comer a las 15 horas no es la mejor opción!

¿Por qué decimos esto? Pues muy sencillo, se trata de una afirmación avalada por diferentes estudios que demuestran que las personas que comen antes de las 15 horas presentan mayor pérdida de peso y un ritmo metabólico más rápido que aquellas que comen más tarde.

También se observa que las personas que comen pronto, hacia las 13 horas, presentan una mejor tolerancia a la glucosa y un menor riesgo a padecer Diabetes Tipo II. ¡Así que parece que el horario europeo es la mejor opción!

¡Pero todavía hay más! Después de comer, hacia las 14-15 horas los niveles de energía vuelven a aumentar, por lo que entre las 15 y 17 horas de la tarde será el mejor momento para realizar un tentempié saludable y practicar deporte. ¿El motivo? Nuestro cuerpo contará con una carga energética que durará aproximadamente hasta las 20 horas.

Como adelantábamos, por la noche no hay prácticamente más secreciones digestivas, y esto hace que se ralentice considerablemente la asimilación de los alimentos, principalmente los azúcares e hidratos de carbono.
Así que lo ideal es cenar antes de las 20 horas, ya que a partir de ese momento comienza el período de reestructuración celular y el organismo ya no será capaz de metabolizar nada más. Y eso quiere decir que si no se metaboliza está condenado a acumularse en las zonas más difíciles.

La crononutrición: qué comer en cada momento

Ahora que ya conocemos cuales son las mejores horas para realizar nuestras comidas, vamos a descubrir qué debemos incluir en nuestra cronodieta y cómo es un menú con la cronodieta.

Cómo adelgazar siguiendo la crononutrición y los ritmos circedianos

Así es un menú de la crononutrición

Desayuno

El desayuno debe ser nutritivo. Lo mejor es optar por un desayuno a base de frutas frescas y rico en grasas saludables: esto es con frutos secos, aguacate o AOVE (aceite de oliva virgen extra). Tampoco pueden faltar los cereales integrales y una parte proteica que se puede aportar mediante alimentos como el huevo, el queso, el yogur natural, la leche o una bebida vegetal.

Si esto nos parece demasiado, podemos separarlo en dos tomas y tomar un tentempié a media mañana, para evitar llegar con mucha hambre a la comida.

Comida

La comida debe ser completa y contener siempre verduras -crudas o cocidas- y proteínas. También es recomendable que tenga un pequeño aporte de hidratos de carbono de absorción lenta. Podéis utilizar el método del plato para realizar una comida correcta.

Merienda

Para merendar, podemos tomar una pieza de fruta, un yogur natural o un puñadito de frutos secos con una infusión.

En el caso de que vayamos a hacer deporte, podemos complementarlo con unos copos de avena o muesli y un poquito de chocolate negro. En ese caso el chocolate debe tener una composición de, mínimo, un 85% de cacao.

Precisamente gracias a ese pequeño aporte de chocolate no sólo nos resultará más fácil controlar el apetito, sino que nos quitaré el cansancio y la fatiga acumulados durante el día, llegando a la noche mucho mejor.

Cena

La cena tiene que ser ligera y contener pocos alimentos calóricos. Es importante que tenga una base verde: verduras, hortalizas, ensaladas, cremas de verdura, etc. También se puede complementar con cereales fácilmente digeribles como pueden ser el arroz, la quínoa o el maíz.

Para aportar triptófano, y así favorecer la conciliación del sueño, así como también aportar proteínas no puede faltar algo de pescado, huevos o queso.

Aquí os dejo una estructura básica de cenas y un ejemplo de menú semanal para que podáis aplícalo a vuestra alimentación.

La crononutrición: qué comer en cada momento

Como ves, la solución no es dejar de comer sino saber cuándo es mejor hacerlo y seguir unos horarios adecuados, es precisamente en el horario el pilar en el que se basa la dieta de  cronoalimentación.

¡Aplica estos consejos y disfruta de tus platos favoritos sin ganar peso! No dudes en dejarnos tus comentarios y comparte este artículo en las redes sociales para que todos tus amigos sepan cómo y cuándo comer en función de nuestros ritmos circadianos con la cronodieta!

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