Dieta para Sibo; ¿qué comer si tienes este síndrome?

Dieta para SIBO, ¡descubre cómo alimentarte!

Seguir un menú de alimentación específico y mantener una dieta especialmente diseñada para el SIBO puede aliviar síntomas y mejorar nuestra salud y estado de ánimo. ¡Descubre cómo lograrlo y sentirte mejor!

La alimentación juega un papel importante en nuestra salud y, mucho más aún, si sufrimos una enfermedad como es el síndrome SIBO.

¿Qué es el síndrome SIBO?

El SIBO es el Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado (SBID), o Small Intestinal Bacterial Overgrowth (SIBO), en inglés, antes denominado síndrome del asa ciega o del asa estancada.

Este síndrome se produce cuando, las bacterias que normalmente se encuentran en el intestino grueso, proliferan en el intestino delgado. Como consecuencia de esto, se producen procesos de fermentación que generan gases y distensión abdominal.

El síndrome SIBO se produce cuando bacterias del intestino grueso proliferan en el intestino delgado, produciendo gases y distensión abdominal. Clic para tuitear

Las personas con SIBO también señalan síntomas como eructos, flatulencias, náuseas, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento, mala absorción de nutrientes (hierro, calcio y vitaminas A, D, E y B12), esteatorrea (heces grasas y brillantes) y permeabilidad intestinal que puede favorecer la aparición de patologías autoinmunes.

¿Cuáles son las causas del SIBO?

Este síndrome no suele ser una enfermedad hereditaria, sino que, por norma general, está provocado por factores que podemos contrarrestar con buenos hábitos, entre los que se incluye una dieta específica para el sobrecimiento bacteriano del intestino delgado.

¿Cuáles son estos factores y causas de la aparición del SIBO?

  1. Puede estar provocada por una gastritis atrófica crónica, o por la toma durante muchos años de Omeprazol u otros inhibidores de la bomba de protones.
  2. Alteraciones de la motilidad intestinal como estreñimiento, diarreas, colitis post radioterapia, obstrucciones intestinales, tumores, divertículos, adherencias, fístulas, etc.
  3. Puede estar derivada de patologías crónicas o autoinmunes.
  4. Déficit de enzimas proteolíticas (proteasas).
  5. Consumo excesivo de alcohol, analgésicos o fármacos opioides.
  6. Existen algunas enfermedades sistémicas que alteran la motilidad y se asocian con SIBO, como Parkinson, esclerosis sistémica, hipotiroidismo, cirrosis, enfermedad celíaca, obesidad mórbida y diabetes mellitus.
  7. La incidencia del SIBO aumenta con la edad.

¿Existe un tratamiento para el SIBO?

Según el tipo de bacterias colonizadoras, suele ser necesario un tratamiento antibiótico, pero no hay mejor tratamiento que el nutricional.

A pesar de existir un tratamiento antibiótico, los expertos concuerdan en que, no hay nada mejor, que seguir una dieta nutricional especial para el SIBO, para sentirse mejor. Clic para tuitear

Los expertos consideran clave que, para reducir los síntomas del SIBO, se deben evitar los alimentos que activan el sobrecrecimiento bacteriano y que permitan reparar la mucosa intestinal.

Dieta para Sibo; ¿qué comer si tienes este síndrome?

¿Qué dieta para el SIBO es la más efectiva?

Como siempre te decimos desde Yo Elijo Cuidarme, la alimentación es la clave para sentirnos mejor con nosotros mismos, no solo por fuera, sino también por dentro.

Frente al SIBO, algunos claves para nuestra dieta que debemos seguir son:

Eliminar los azúcares

En primer lugar, es necesario eliminar todas las fuentes de azúcar y edulcorantes artificiales.

También hay que tener cuidado con el azúcar oculto de los alimentos.

En el sobrecrecimiento bacteriano, existe baja actividad de la enzima lactasa, por lo que además también debes evitar la lactosa.

Dieta baja en FODMAP para SIBO

Hacer una primera fase de dieta baja en azúcares FODMAP (de las siglas “Fermentables, Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles”) es clave para reducir el sustrato del que se alimentan las bacterias del intestino delgado, y así facilitar el equilibrio de la microbiota.

Se trata de una dieta indicada para personas con alguna alteración intestinal e insta a llevar una alimentación en la que se eviten esos compuestos.

La dieta baja en azúcares FODMAP nos indica qué alimentos evitar y ayuda a aliviar los síntomas del SIBO. Clic para tuitear

Los azúcares FODMAP contienen prebióticos, comida de probióticos, para una variedad de bacterias beneficiosas. Al entrar en el intestino grueso, estos azúcares producen un efecto de osmosis que causa fermentación y surgen síntomas de gas, hinchazón y cambios de hábitos intestinales.

Por eso, es razonable deducir que la dieta baja en FODMAP disminuye la recurrencia de los síntomas del SIBO.

Alimentos a evitar en caso de SIBO

En nuestra dieta para hacer frente al Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado, debemos evitar ciertos alimentos que pueden activar y promover la actividad microbiana en nuestro intestino. Estos son algunos:

  • Fructanos: ajo, alcachofas, achicoria, caqui, chirimoya, cebolla, centeno (en grandes cantidades), coliflor, espárragos, guisantes, hinojo, hojas de diente de león, hongos, inulina, melocotón, puerro, remolacha, sandía, trigo (en grandes cantidades), etc.
  • Fructosa: albaricoque, caqui, cerezas, fruta enlatada, granada, higos, mango, manzana, melocotón, mora, pera, sandía, zumos de frutas, endulzantes con fructosa, sirope de agave, jarabe de maíz, mermelada sin azúcar, miel, azúcar de coco y frutos secos (almendras, anacardos, pistachos).
  • Lactosa: leche y derivados, helados, natillas, postres lácteos, kéfir, nata, crema de leche, leche condensada y evaporada, leche en polvo, yogurt, margarina, quesos de pasta blanda sin madurar (ricota, requesón, crema, mascarpone) y chocolate con leche.
  • Galactanos: legumbres. Las lentejas cocidas de bote se digieren mejor. Los garbanzos algo peor pero siempre mejor que si los pones a remojo y los cueces en casa.
  • Polioles: aguacate, albaricoque, cerezas, ciruela, coliflor, manzana, lichi, maíz dulce, melocotón, nectarina, pera, sandía, setas, sorbitol (420), manitol (421), isomalt (953), maltitol (965) y xilitol (967).

En el caso de sufrir estreñimiento durante esta fase se puede introducir la avena, que es baja en FODMAP pero aporta fibra. Además, hay que incrementar el consumo de agua.

En una segunda fase de tu dieta SIBO puedes ir incluyendo FODMAPs, poco a poco, pues aportan prebióticos que ayudan a equilibrar la microbiota.

En una tercera fase agrega probióticos pues, después de la dieta eliminatoria, promueven una mayor descontaminación de SIBO.

Frente al SIBO, cuida tus emociones

Las personas con el estómago sensible tienden a experimentar trastornos psicológicos como la depresión y la ansiedad.

Es importante enfatizar la importancia de un estilo de vida con poco estrés, especialmente alrededor de la hora de la comida. ¿Conoces el mindful eating, es decir, el mindfulness a la hora de alimentarte?

Sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo, pero es imprescindible para el tratamiento, ¡casi más importante que la dieta SIBO!

Las emociones negativas como el estrés y la ansiedad, especialmente a la hora de comer, agravan los síntomas del SIBO. Clic para tuitear

El estrés reduce la producción de ácido clorhídrico, la motilidad intestinal, y aumenta la inflamación y permeabilidad intestinal. Si la inflamación no disminuye y el nervio vago está activo todo el tiempo, las bacterias del colon subirán constantemente hacia el intestino delgado. Es decir, se empeora la situación del SIBO.

Por ello, te damos dos consejos para gestionar y reducir el estrés:

Descanso en cantidad y de calidad

Relacionado con el estrés, es muy importante dormir bien.

Los desajustes en los ritmos circadianos se asocian con tasas más altas de trastornos intestinales, como síndrome del intestino irritable y disbiosis (desequilibrio de la microbiota).

Además de cuidar los hábitos de sueño y de cenar poco y temprano, puede ayudar tomar un suplemento de melatonina y tomar un poco el sol a lo largo del día.

Muévete

También es clave, para ayudar a la motilidad natural de los intestinos, el ejercicio físico. Con el tiempo, el sedentarismo frena este movimiento peristáltico y favorece la colonización bacteriana.

Tampoco es necesario que te mates a hacer ejercicio en el gimnasio, pero practicar algún deporte que te guste o caminar a diario durante una hora, puede ser muy beneficioso para el SIBO entre otros muchos beneficios del deporte.

Sea que padezcas SIBO o no, te animamos a compartir este artículo en tus redes sociales, para que pueda llegar al mayor número de personas. Porque con poco, siguiendo estos consejos, se puede mejorar mucho su vida.

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Y si quieres más información sobre qué alimentos son beneficiosos, para nuestra flora intestinal, y cuáles puedes incluir en tu dieta SIBO, no dudes en contactarnos a través de nuestro Servicio Gratuito de Nutrición Online. ¡Estaremos encantados de atenderte!

Sigue vigilando siempre tu alimentación, nosotros nunca lo olvidamos, porque Yo Elijo Cuidarme, ¿y tú?

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